Sueldos del Gabinete de Milei: Subieron de $3.500.000 a más de 7.200.000 y los ministros casi recuperan dos años de inflación

Tras permanecer sin modificaciones durante 2024 y 2025 debido al plan de recorte del gasto, las remuneraciones brutas del Gabinete Nacional evidenciaron un incremento superior al 100% en el primer cuatrimestre de 2026. La medida, oficializada mediante un decreto en enero, permite que los funcionarios recuperen terreno frente a la inflación acumulada, aunque la norma excluye de estas actualizaciones al Presidente y a la vicepresidenta.
miércoles 08 de abril de 2026

Luego de dos ejercicios fiscales sin actualizaciones en la gestión de Javier Milei, los haberes brutos de los ministros de la Nación pasaron de $3.584.006 en diciembre de 2025 a $7.272.091 en el presente mes de abril. Esta suba representa un incremento de $3.688.085 en solo cuatro meses, lo que posiciona a los funcionarios de primera línea cerca de compensar el impacto del ajuste de los años previos.

La resolución se implementó dos meses después de que La Libertad Avanza obtuviera el triunfo en los comicios legislativos. Es importante destacar que el beneficio no alcanza al presidente Javier Milei ni a la vicepresidenta, Victoria Villarruel.

Impacto en secretarios y subsecretarios

La actualización de los ingresos también comprende al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Mientras la justicia analiza su situación patrimonial, el funcionario percibirá, al igual que el resto de los ministros, una suma de $8.020.866 en el mes de mayo.

Manuel Adorni, con rango de ministro, recibe un sueldo que supera los 7 millones en abril 2026.

 

El marco legal de estos incrementos es el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 931/2025, difundido el 2 de enero de 2026 con la rúbrica del mandatario y de Adorni. El texto estipula una cláusula específica: las subas para el Poder Ejecutivo Nacional solo se harán efectivas si existe superávit fiscal. De presentarse un escenario de déficit, los sueldos regresarán automáticamente al estado de congelamiento.

Para mayo, si se mantiene el saldo positivo en las cuentas públicas, la mejora salarial para los ministros alcanzará el 123% aproximadamente. En la misma línea, los secretarios, que hasta finales de 2025 percibían $3.282.709, llegarán a los $7.346.575. Por su parte, los subsecretarios pasarán de cobrar $2.981.513 a $6.672.510.

Contexto del descongelamiento y la inflación

Con esta medida, la cúpula de funcionarios de la administración actual logró recuperar en el inicio de 2026 gran parte del poder adquisitivo cedido durante el periodo de ajuste. Cabe recordar que en 2024 y 2025 la inflación registrada por el INDEC fue del 117,8% y 31,5%, respectivamente.

Originalmente, la decisión de no actualizar los haberes fue un pilar del inicio del mandato de Javier Milei, calificado como el "ajuste más grande de la historia". No obstante, la vigencia del decreto cobra notoriedad en medio de las polémicas que envuelven al Jefe de Gabinete.

El Gabinete en febrero 2026 en el Congreso para la aprobación de la reforma laboral que reduce costos a privados.

 

Además, la medida genera un contraste con las palabras del Presidente ante el Congreso el pasado 1 de marzo. En aquella apertura de sesiones, el líder de La Libertad Avanza afirmó: "los sueldos del Poder Ejecutivo están congelados desde la misma fecha en que hemos asumido". En esa oportunidad, mediante cadena nacional, aseguró que "ya pasó lo peor" y solicitó mantener el esfuerzo social para no malograr el cambio emprendido.

Fundamentos oficiales de la medida

En los considerandos del DNU 931/2025, el Gobierno argumenta que el incremento es necesario para poseer un sistema de sueldos que resulte "adecuado, competitivo y coherente con las responsabilidades asumidas". Según el documento oficial, contar con autoridades profesionalizadas y bien remuneradas, bajo controles estrictos de transparencia, contribuye a la integridad del Estado nacional.

Finalmente, el decreto subraya que, gracias al superávit fiscal obtenido y al ordenamiento de la macroeconomía, es posible aplicar este esquema equitativo en la estructura de haberes sin poner en riesgo la estabilidad de las finanzas públicas.