Intercambio de semillas: una práctica que crece y fortalece la producción local

La ingeniera forestal Carla Salomón explicó cómo funcionan los encuentros de intercambio de semillas, una práctica que se viene consolidando en la región tras el cierre del programa ProHuerta.
miércoles 08 de abril de 2026

“Antes la gente estaba acostumbrada a retirar semillas en las oficinas del INTA, pero hoy lo que promovemos es el intercambio entre vecinos”, señaló.

La dinámica es simple y accesible: quienes tienen huertas —o incluso plantas ornamentales— pueden dejar que alguna especie complete su ciclo, recolectar sus semillas y llevarlas a estos espacios comunitarios para intercambiar.

“Si tengo muchas semillas de tomate y necesito acelga, puedo intercambiar. Incluso aparecen variedades poco comunes, como la acelga arcoíris o de distintos colores”, destacó.

Uno de los puntos clave es la organización y rotulación de las semillas. “Es importante anotar en el sobre de qué especie se trata y el año de cosecha. Al principio uno se acuerda, pero después es fácil olvidarse”, explicó.

Además de semillas, en estos encuentros también se intercambian plantines y esquejes, lo que permite sumar especies que no siempre se reproducen por semilla. “A veces llevamos hijitos de plantas o esquejes y volvemos con nuevas variedades para nuestras huertas”, agregó.

Más allá del intercambio en sí, Salomón remarcó el valor social de estas ferias: “Son espacios donde se comparten saberes, experiencias y también se generan vínculos entre vecinos”.