Bariloche, un cuento de chocolate: cuatro días para dejarse tentar
Hasta el 5 de abril, caminar por la calle Mitre es dejarse llevar. Entre risas de chicos, manos manchadas de cacao y desafíos improvisados, el Paseo del Chocolate se convierte en un pequeño universo donde todo gira alrededor del placer más simple: disfrutar. No faltan los juegos, las pruebas ni el ya codiciado “diploma de licenciado en chocolate”, que grandes y chicos persiguen con entusiasmo.
A pocos metros, el Centro Cívico late con otra energía. Allí, La Casa del Conejo abre sus puertas como una escena salida de un cuento, con familias que se detienen a capturar el momento, a guardar una postal que mezcla fantasía y tradición pascual.

Pero cuando cae la noche, Bariloche cambia de tono. Las luces se apagan y las paredes cobran vida. El mapping transforma el corazón de la ciudad en una experiencia inmersiva donde los conejos de Pascua parecen saltar fuera de la historia, sorprendiendo a quienes miran hacia arriba con ojos de asombro.
El punto más esperado llegará hoy viernes, cuando el chocolate deja de ser tentación individual para convertirse en celebración colectiva: más de 200 metros de la barra de chocolate más larga del mundo se despliegan sobre Mitre, en una escena que mezcla ansiedad, alegría y ese instante mágico en que el dulce se comparte.
La música también encuentra su lugar. En el Teatro La Baita, la Filarmónica de Río Negro le pondrá sonido a la fiesta con “Sinfonía de una Gloria”, una propuesta que suma emoción y eleva el espíritu entre notas que dialogan con el entorno.
Y si algo define a esta edición, es mirar hacia el cielo. Las estructuras ya montadas en el Centro Cívico anticipan lo que vendrá: shows aéreos como ¡Supernova! y ¡Tornado!, donde luces, danza y acrobacia se combinan en espectáculos que rompen la rutina e invitan a detenerse, a mirar, a sorprenderse.

El fin de semana continúa con propuestas que invitan a quedarse un rato más, a estirar el paseo, a repetir la experiencia. Porque en Bariloche, durante estos días, el tiempo parece medirse de otra forma: en risas, en sabores, en momentos compartidos.
La Fiesta del Chocolate, organizada por la Cámara de Chocolateros, la Municipalidad y el EMPROTUR, no es solo un evento. Es una excusa perfecta para conectar con la alegría, el sabor y el disfrute en familia.