Con platos a $250, el comedor universitario ya supera los 300 inscriptos
En un contexto económico desafiante, el comedor de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco se consolida como mucho más que un servicio de alimentación: se convirtió en un espacio central para la vida universitaria y el acompañamiento de los estudiantes.
Para el ciclo lectivo 2026, el espacio refuerza su compromiso con el bienestar integral de los alumnos, combinando accesibilidad económica con una planificación nutricional pensada para acompañar la rutina académica.
Federico Leguizamón, organizador del comedor, explicó a Crónica que el servicio cumple un rol fundamental dentro de la comunidad universitaria.
“El comedor es un espacio fundamental para afianzar a nuestra comunidad”, sostuvo, y remarcó que su funcionamiento es el resultado de un trabajo conjunto entre personal de cocina, centros de estudiantes, la Federación Universitaria y la Secretaría de Bienestar.
Nutrición y accesibilidad
Uno de los puntos más destacados del servicio es el valor del menú, que actualmente tiene un costo de $250, una cifra que busca garantizar que la situación económica no sea un obstáculo para que los estudiantes puedan alimentarse durante su jornada académica.
Leguizamón aclaró que el precio accesible no implica resignar calidad, ya que se trabaja en la planificación de una dieta equilibrada.
“Buscamos sostener al comedor no solo desde lo económico, sino también desde lo nutricional, ofreciendo comidas variadas y asegurando un plato de sopa para complementar el aporte de vitaminas”, explicó.
El objetivo es evitar la monotonía en los menús y garantizar una alimentación que acompañe las exigencias del estudio y la vida universitaria.
Crece la cantidad de estudiantes
El inicio del ciclo lectivo también refleja un aumento en la demanda del servicio. Según los datos de la organización, el comedor ya cuenta con más de 300 estudiantes inscriptos, lo que representa 100 usuarios más que en el mismo período de 2025.
Desde la organización recordaron que todos los alumnos regulares pueden tramitar su credencial para acceder al beneficio.
Con las inscripciones aún abiertas, se espera que el número de usuarios continúe creciendo en las próximas semanas, consolidando al comedor universitario como un espacio clave de acompañamiento y un termómetro social de la realidad estudiantil.