En medio de la catástrofe

“Entre tanta tragedia, apareció la calidad humana del barrio”

Mientras el cerro Hermitte seguía en movimiento y las familias debían abandonar sus casas, una vecina de Sismográfica destacó la solidaridad de los vecinos, la organización comunitaria y el acompañamiento en uno de los momentos más duros que le tocó vivir al barrio.
martes 20 de enero de 2026

El movimiento del cerro Hermitte dejó daños materiales, evacuaciones forzadas y un clima de angustia en Sismográfica. Sin embargo, en medio de la emergencia, también emergieron gestos de solidaridad, acompañamiento y organización vecinal que marcaron la jornada.

“Entre todas estas tragedias, acá se vio la calidad de la gente”, resumió una vecina del barrio, visiblemente emocionada, mientras intentaba rescatar algunas de sus pertenencias junto a Defensa Civil.

La mujer relató que, más allá del miedo y la incertidumbre, encontró contención en sus propios vecinos y en las instituciones del sector.

Colchones, abrigo y contención

Según contó a Crónica, desde el primer momento recibió ayuda de la gente de Talleres Juniors y de vecinos de la zona, que ofrecieron colchones, frazadas y lugares para dormir a quienes no tenían dónde pasar la noche.

“Todos los vecinos han colaborado y nos han contenido de una manera que no te imaginás”, expresó. La logística para retirar pertenencias también se organizó de forma cuidadosa, respetando los protocolos de seguridad.

“Nosotros no podemos entrar a la vivienda si no está Defensa Civil con nosotros. Los vecinos nos organizamos y todo se hace de manera responsable”, explicó.

El dolor de dejar la casa

La evacuación no solo implicó abandonar objetos materiales. Para muchas familias, significó dejar atrás años de vida, recuerdos y vínculos.

“Yo tengo un año viviendo acá y fui muy feliz. Por eso lloro. Las cosas materiales se pueden recuperar”, dijo la mujer, conmovida. En su relato también mencionó la situación de su madre, una mujer de 85 años y ciega, que debió ser trasladada a la casa de un familiar.

“Su vida está ahí. El barrio es una maravilla y la gente también. Eso es lo que más duele”, agregó.

Mascotas, pertenencias y esperanza

Entre las urgencias, también estuvo el rescate de las mascotas. La vecina contó que tenía tres gatas: logró sacar a dos y esperaba poder regresar por la tercera, siempre acompañada por personal autorizado.

Mientras tanto, destacó que la zona permanecía resguardada, con presencia policial y controles permanentes. “Todo está súper bien cuidado”, remarcó, agradeciendo el trabajo de la policía, los geólogos y los equipos de emergencia.

“Dentro de todo lo malo, la gente se portó muy bien”, concluyó.