Atentado frente a un tribunal dejó al menos 12 muertos y 27 heridos en Pakistán
Al menos 12 personas murieron y otras 27 resultaron heridas este martes tras un atentado suicida frente al Tribunal de Distrito de Islamabad, en la capital de Pakistán.
El hecho ocurrió cerca del mediodía, en el sector G-11, una zona de alta seguridad donde funcionan oficinas gubernamentales y dependencias judiciales. Según informó el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, el atacante “intentó ingresar al recinto, pero al no conseguirlo, detonó los explosivos junto a un vehículo policial”.

Refuerzo de seguridad y primeras hipótesis
El estallido provocó destrozos en decenas de autos y generó escenas de pánico entre quienes aguardaban sus audiencias. Testigos relataron que la explosión se sintió a varios kilómetros y dejó cuerpos tendidos en la calle.
Las fuerzas de seguridad acordonaron el área y enviaron especialistas en explosivos para recoger restos del atacante. Según medios locales, se halló su cabeza decapitada, lo que confirmaría la naturaleza suicida del atentado.
Aunque ningún grupo se adjudicó el ataque, fuentes policiales citadas por la agencia EFE señalaron que el Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) estaría detrás del hecho.
El atentado en Islamabad ocurrió un día después de otra explosión en Nueva Delhi, India, que dejó ocho muertos y veinte heridos cerca del histórico Fuerte Rojo.
El primer ministro indio, Narendra Modi, prometió “llevar ante la Justicia a todos los responsables”, mientras en Pakistán se teme una escalada de violencia regional.
Escalada extremista
Pakistán vive un aumento sostenido de ataques desde el retorno de los talibanes al poder en Afganistán en 2021. El gobierno de Islamabad acusa a Kabul de albergar combatientes del TTP, algo que el régimen afgano niega.
En paralelo, el lunes por la noche las fuerzas de seguridad frustraron un intento de toma de rehenes en una academia militar de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, cerca de la frontera con Afganistán. El operativo dejó varios atacantes abatidos tras horas de tiroteo.
El país aún recuerda el masivo atentado de 2014 en una escuela militar de Peshawar, donde fueron asesinadas 154 personas, la mayoría niños. Según el ejército, los militantes que actuaron el lunes pretendían repetir aquella masacre.
La nueva ola de violencia refuerza el temor de que Pakistán esté reviviendo su década más sangrienta, con grupos insurgentes nuevamente activos y un gobierno bajo presión.