Restauran cuadro de Colón atacado por activistas en el Museo Naval
El domingo al mediodía, dos activistas del colectivo Futuro Vegetal irrumpieron en el Museo Naval de Madrid y arrogaron pintura roja sobre el cuadro Primer homenaje a Cristóbal Colón, de José Garnelo y Alda. Según el grupo, la acción buscaba denunciar “siglos de opresión, explotación y genocidio” asociados al **Día de la Hispanidad”.
El ataque se produjo alrededor de las 14 horas y afectó gran parte del lado izquierdo de la obra con pintura biodegradable, según informaron los activistas en redes sociales. Las autoridades desalojaron las instalaciones y detuvieron a las dos manifestantes, acusadas de un delito contra el patrimonio.
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Restauración rápida y orgullo institucional
El equipo de restauración del museo intervino de inmediato, y la Armada española confirmó que el cuadro ya fue restaurado y vuelve a estar exhibido. En un comunicado institucional, resaltaron: “Siempre mostraremos con orgullo quiénes somos y nuestro legado. Reafirmamos nuestro compromiso con la cultura, la historia y los valores que nos unen”.
Imágenes publicadas por el museo muestran a los restauradores trabajando durante el Día de la Hispanidad, subrayando la dedicación del personal especializado.
El mensaje de los activistas
Futuro Vegetal sostuvo que el ataque fue una forma de protesta contra el “neocolonialismo extractivista” y la celebración de hechos históricos que, según ellos, representan genocidios y explotación de los pueblos originarios. En sus redes sociales calificaron al cuadro como “propaganda política” y justificaron que causar daños patrimoniales no es violencia, a diferencia de “gastar dinero público en enaltecer genocidios”.
El colectivo recordó que su acción se inscribe en un marco de desobediencia civil y acción directa no violenta, y criticó que se destinen recursos a restaurar obras mientras otros sectores reciben menos apoyo.
Legado y controversia
El museo, por su parte, destacó la relevancia histórica del cuadro y reafirmó su decisión de continuar exhibiéndolo. El episodio reavivó el debate sobre la conmemoración del 12 de octubre y la interpretación de la historia, en un choque entre la defensa del patrimonio cultural y las protestas sociales por los impactos históricos de la colonización.