DÍA MUNDIAL DE LA FOTOGRAFÍA | ENTREVISTA EXCLUSIVA
"La fotografía es mi forma de vida, no un trabajo"
En pleno Día Mundial de la Fotografía, Rodrigo Abd mira hacia atrás y recuerda cómo comenzó este camino que lo llevó a zonas de guerra, a cubrir desastres naturales y a retratar crisis humanitarias que marcaron la historia reciente. “Desde chico quería ser periodista. Crecí con el diario sobre la mesa de mi casa y recortaba páginas enteras durante el Mundial del ’86”, contó a Crónica.
Ese amor por contar historias se potenció durante sus estudios de comunicación, cuando descubrió que podía combinar las palabras con las imágenes. “Hice un curso de fotografía y entendí que podía unir las dos cosas. Así empecé en el diario La Razón, a fines de los 90. Desde entonces, vivo con la cámara colgada, en la calle, retratando la realidad”, relató.
Con más de dos décadas de trayectoria y desde el 2003 como fotógrafo de la Agencia de noticias Associated Press (AP), Abd es hoy una referencia indiscutida en el fotoperiodismo argentino y mundial. Su lente ha capturado momentos que conmovieron al planeta y le valieron dos premios Pulitzer, pero él insiste en que la misión va más allá de los reconocimientos.
A comienzos de este mes, mientras cubría la represión durante una movilización de jubilados y trabajadores en la Ciudad de Buenos Aires, sufrió el impacto del camión hidrante de la policía. Durante la entrevista con Crónica, todavía se resentía de aquella molestia.
Abd, formó parte del equipo fotográfico de Associated Press que obtuvo el Premio Pulitzer por su cobertura de la guerra en Ucrania.

Del barrio a los conflictos del mundo
La carrera de Abd se convirtió en una travesía que lo llevó desde Buenos Aires a Centroamérica, Medio Oriente y Europa del Este. "No fue algo planeado. Arranqué cubriendo la crisis del 2001 y poco a poco fui metiéndome en las problemáticas latinoamericanas. Después de vivir en Guatemala, empezaron a llamarme para coberturas en Haití, Siria, Afganistán y Ucrania".

Con más de 20 años de experiencia, su lente documentó escenas de alto impacto. Pero, para Abd, la misión va más allá de registrar imágenes: "La primera vez que vi un muerto en Guatemala no sabía cómo reaccionar. Hoy, después de tantos años, entendí que mi trabajo no es solo mostrar lo que pasa, sino humanizar las noticias".
El fotoperiodismo como manera de ver
Para Abd, la fotografía es más que un oficio: "No lo veo como un trabajo, es una forma de vida. La cámara es parte de mi cuerpo. Salgo a la verdulería y la llevo colgando. No hay feriados ni horarios. Para hacer buen fotoperiodismo tenés que estar siempre cerca".
Ganador de dos premios Pulitzer, asegura que los reconocimientos son importantes, pero no lo desvían de su objetivo. "Los premios son una palmada en la espalda, un incentivo. Pero lo que más me importa es la foto de mañana. Nunca me quedo con lo que ya hice. Siempre estoy buscando algo nuevo".

Su trabajo busca conectar con personas de cualquier lugar del planeta. "Siempre me pregunto cómo hacer que una foto llegue a alguien en París, en África. Intento que la imagen sea visual y emotiva, que cuente una historia y te toque las fibras".
Abd remarca que, en tiempos de redes sociales y sobreinformación, la misión del fotoperiodismo cambió: "Hoy las imágenes de un hecho están en todos lados. Mi objetivo es mostrar lo que pasa después de la noticia: las vidas que siguen, las calles, los mercados, la resistencia de la gente".

El mensaje
Mientras se prepara para cubrir elecciones en Bolivia y planifica un próximo viaje a Siria, Abd reflexiona sobre el camino recorrido: "Después de más de 20 años, sigo sintiendo la misma necesidad de estar cerca, de escuchar y contar. El fotoperiodismo, para mí, es acompañar".

En el Día Mundial de la Fotografía, su mensaje inspira: "Mi objetivo es sensibilizar, abrir una ventana al mundo y mostrar que, incluso en los momentos más duros, siempre hay destellos de humanidad".