Femicidio, toma de rehén y suicidio
Un policía asesinó a la novia de su ex y se quitó la vida tras 10 horas atrincherado
Un policía de la Ciudad de Buenos Aires protagonizó una noche de terror en la localidad bonaerense de Moreno, donde primero asesinó a la novia de su expareja, luego tomó como rehén a su exmujer y finalmente se suicidó tras 10 horas atrincherado.
El violento episodio ocurrió en un gimnasio ubicado en Roque Sáenz Peña al 2200, donde el oficial, Gabriel Fernando Danielo, de 39 años, se había acercado para hablar con su expareja, Anabella Florentín, madre de sus tres hijos. Pero en la puerta del lugar fue interceptado por la actual novia de ella, Marcela Heredia, quien intentó impedirle el ingreso.

En un ataque de furia, Danielo sacó su arma reglamentaria y le disparó al menos tres veces a Heredia, provocándole la muerte en el acto. Luego subió al primer piso, tomó del cuello a su expareja y la amenazó con el arma apuntando a su cabeza.
Tensión, operativo y una decisión final
Minutos después del asesinato, personal de la Comisaría Primera de Moreno llegó al lugar e inició una delicada negociación con el femicida. Tras una hora de diálogo, Danielo liberó a su ex mujer, que fue trasladada a un centro asistencial y se encuentra fuera de peligro.
Sin embargo, el agresor se negó a entregarse y decidió atrincherarse en el gimnasio. La situación derivó en un imponente operativo que incluyó el corte de luz, agua y gas, además de la participación de 300 efectivos, francotiradores y el cuerpo de bomberos local.
Después de casi 10 horas de encierro, y cuando todo indicaba que estaba dispuesto a rendirse, el policía se quitó la vida con su propia arma.
Violencia anunciada
Según confirmaron fuentes judiciales, el lunes previo al ataque, Danielo había sido denunciado por violencia de género por parte de su expareja. La denuncia derivó en una restricción de acercamiento que fue notificada horas antes del crimen.
El uniformado prestaba servicio en la Comisaría de la Comuna B de la Ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Palermo, y estaba siendo investigado por homicidio agravado y resistencia a la autoridad.
Un caso que estremece
El femicidio, la toma de rehén y el posterior suicidio vuelven a poner en el centro del debate la necesidad de acciones más rápidas y firmes frente a denuncias por violencia de género, incluso cuando los agresores pertenecen a fuerzas de seguridad.
El caso quedó en manos de la Justicia bonaerense, que investiga las responsabilidades y posibles fallas en la respuesta institucional que pudo haber evitado este final.