Santiago del Moro anticipó los cambios de la nueva edición de Gran Hermano: qué es la Casa de cristal
Durante la entrega de premios Martín Fierro 2024, Santiago del Moro aprovechó la oportunidad para anunciar lo que millones de espectadores esperan: el regreso de Gran Hermano, el reality show más exitoso de la televisión argentina. Días después, en su programa de radio El Club del Moro (La 100) reveló que se vienen sorpresas que se implementaron en otras ediciones del mundo y que se verán por primera vez en la televisión argentina.
El presentador confirmó que el popular programa volverá a emitirse en Telefé en diciembre de 2024, en la misma casa de los dos años anteriores que fueron con su conducción. Para esta oportunidad, se implementará lo que se conoce como “casa de cristal” que se utilizó en la edición de Gran Hermano Brasil y que fue muy bien recibida por los fanáticos del reality.
“La gente va a poder elegir a algunos de los participantes antes de entrar”, contó el conductor del éxito internacional, que aclaró que los fanáticos del programa van a poder conocer a los nuevos participantes antes de que ingresen a la casa más famosa. “Es como un iglú, pero de cristal”, comentó Costa, una de las panelistas del programa radial, expectante por esta nueva modalidad del programa.
Del Moro se mostró en la misma sintonía: “Le tengo mucha fe al programa, va a ser distinto. No tiene nada que ver uno con otro porque depende de la gente que entre, de las personalidades. No se busca la nueva nada”, enfatizó, dando a entender que no intentarán replicar personalidades de los programas anteriores. “Lo que busca el ojo de Gran Hermano es personalidad. El porqué de esa persona. Podés ser más o menos famoso, tener más o menos seguidores, ser más o menos atractivo ante el ojo de la gente. Pero no es por ahí, tenés que tener ese condimento especial que te haga único ante esa mirada”, cerró.
Lo que se conoce como “cuarto de cristal” es una simple habitación expuesta al público que, en el caso de Big Brother Brasil, se ubicó en un shopping. La intención es que las personas encerradas convivan a la vista de todos en una habitación completamente equipada, con camas, sillones, una mesa y una televisión. Para proteger a los participantes, la producción dispuso un vallado que no impidió la interacción con el público.