Desarrollan técnica para detectar cáncer de cuello uterino con muestras de orina
La prueba busca proteínas generadas por un tipo de virus del papiloma humano que causa cáncer, el VPH 16. Según el Instituto Nacional del Cáncer, las cepas de VPH 16 y 18 son responsables de casi todos los cánceres de cuello uterino. Estas proteínas, llamadas proteínas E7, están asociadas con un alto riesgo de cáncer de cuello uterino, dijeron los investigadores.
“Nuestra nueva prueba de orina puede detectar proteínas E7 del VPH16, que son marcadores críticos del riesgo de cáncer de cuello uterino, a niveles extremadamente bajos”, sostuvo el investigador principal Etsuro Ito, profesor de biología en la Universidad de Waseda en Japón. Esto significa que las mujeres podrían hacerse una prueba de detección de cáncer de cuello uterino sin la incomodidad e inconveniencia de una prueba de Papanicolaou tradicional.
La prueba detectó proteínas E7 en el 80% de las mujeres con neoplasia intraepitelial cervical (NIC) de grado 1, un precursor del cáncer de cuello uterino. También encontró las proteínas en el 71% de las mujeres con NIC de grado 2 y en el 38% de las mujeres con NIC de grado 3, según los resultados.
“Creemos que la oncoproteína E7 es crucial en las primeras etapas de la carcinogénesis cervical relacionada con el VPH y que la E7 puede desempeñar un papel más significativo en la progresión de NIC1 y NIC2 que en NIC3”, destalló Ito en un comunicado de prensa de la universidad.
La disponibilidad de una simple prueba de orina podría ayudar a los esfuerzos para erradicar el cáncer de cuello uterino al eliminar las barreras relacionadas con la detección, explicaron los investigadores.
Este nuevo método tiene un gran potencial para la detección temprana y la prevención del cáncer de cuello uterino, afirmó Ito. “Somos optimistas de que un mayor desarrollo y validación de este ensayo llevará a su uso generalizado en entornos clínicos”. El estudio fue publicado recientemente en la revista Microorganisms.
El cáncer de cuello uterino se origina en las células del cuello del útero. También se conoce como cáncer de cérvix o cáncer cervicouterino. El cuello uterino es la porción final, inferior y estrecha del útero (matriz) que conecta el útero con la vagina (canal del parto). El cáncer de cuello uterino se forma, por lo general, de manera lenta a lo largo del tiempo.
Antes de que este cáncer se forme, las células del cuello del útero sufren ciertos cambios conocidos como displasia y se convierten en células anormales en el tejido del cuello uterino. Con el tiempo, si las células anormales no se destruyen o se extraen, es posible que se vuelvan cancerosas, se multipliquen y se diseminen a partes más profundas del cuello uterino y a las áreas que lo rodean.
Los síntomas de cáncer de cuello uterino en estadio temprano suelen ser los siguientes: sangrado vaginal después de tener relaciones sexuales; sangrado vaginal después de la menopausia; sangrado vaginal entre períodos menstruales, o períodos menstruales abundantes o que duran más de lo normal; flujo vaginal líquido de olor fuerte o con sangre y dolor pélvico o dolor durante las relaciones sexuales.
Es posible que el cáncer de cuello uterino en estadio avanzado (cáncer que se diseminó fuera del cuello del útero a otras partes del cuerpo) cause los síntomas mencionados antes además de los siguientes: dificultad o dolor al evacuar, o sangrado del recto con las evacuaciones intestinales; dificultad o dolor al orinar, o sangre en la orina; dolor sordo en la espalda; hinchazón de las piernas; dolor en el abdomen y sensación de cansancio.
Es posible que otras afecciones que no son cáncer de cuello uterino causen estos síntomas. La única manera de saberlo es mediante una consulta médica. En el caso del cáncer de cuello uterino, ignorar los síntomas puede retrasar el tratamiento y hacer que este sea menos eficaz.
Gran parte de las personas que tienen relaciones sexuales contraen una infección por el VPH en algún momento de la vida. El sistema inmunitario controla la mayoría de las infecciones por el VPH y desaparecen por sí solas en 1 o 2 años. Estas infecciones a corto plazo no causan cáncer. Cuando la infección por un VPH de riesgo alto dura muchos años, a veces produce cambios en las células del cuello uterino lo que resulta en lesiones precancerosas. Si estas lesiones no se encuentran y extirpan, con el tiempo podrían originar un cáncer de cuello uterino.