Equinoterapia: “Tratamos de que sea una terapia feliz”, dijo Marcela Olivo, del Centro Relinchos de Amor
La semana pasada el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad la ordenanza para el control de equinos en la vía pública. En uno de sus puntos, se menciona que además de avanzar en la incautación de equinos sueltos, también se impondrán multas a sus dueños y se abrirá un Registro Municipal de Adoptantes, pudiendo otorgar la tenencia del animal a productores que reúnan las condiciones adecuadas en cuanto a espacio y solvencia económica o también a centros terapéuticos de equinoterapia que estén formalmente habilitados.
Desde el Centro de Equinoterapia Relinchos de Amor tuvieron la tarea de informar a los ediles de que se tratan las terapias con caballos, de qué forma ayuda a sus participantes y cuáles son los desafíos a los que se enfrentan en la ciudad.
Crónica dialogó con Marcela Olivo, directora del centro en donde cumple el rol de instructora de equitación y rehabilitadora ecuestre; también es presidenta de la Asociación Civil Pintando con Luz mi Barrio y es empleada policial hace 20 años.
“Hace muchos años comencé con la equinoterapia. Tengo mucha familia del norte, en Santiago del Estero, allá suelen criarse con los caballos. Cuando me vine al sur era muy jovencita y empecé con esto. Toda la vida estuve con los caballos y después me empecé a capacitar”, contó.
Durante todos estos años se ha capacitado en equitación en Buenos Aires y distintos puntos del país. Además, se encuentra finalizando la carrera de Psicología Social. “Cuando todo esto ya te gusta de alma vas incorporando más conocimientos”, mencionó.
Relinchos de Amor impulsa la equinoterapia en la región
El Centro de Equinoterapia Relinchos de Amor funciona hace dos años en Rada Tilly, en la zona de chacras de Altos de la Villa; aunque previamente estuvieron trabajando en Rawson. Allí dictan actividades y talleres que a partir de la interacción entre las personas y los caballos intentan potenciar y favorecer conductas tendientes a mejorar distintas condiciones.
“Hay mucha gente que recién ahora está empezando a conocer de qué se trata este tipo de terapia porque al no tener una Ley Nacional, no se encuentra en la Nomenclatura Nacional”, explicó Olivo.
A pesar de que muchas familias no conocen este tipo de terapias, detalló que “en Chubut está regulada por el Ministerio de Salud, incluso con la obra social Seros no tenemos problema y les cubre la terapia, sucede lo mismo con otras obras sociales”, dijo.

Marcela Olivo, directora del Centro de Equinoterapia Relinchos de Amor.
Especificando que para obtener la cobertura “se debe presentar todo un programa, con las planillas y las firmas de los médicos, con toda la planificación”.
Atendiendo a esto, cuentan con una amplia variedad de actividades y talleres para niños con discapacidad, así como para sus familias. “Tratamos de que sea una terapia feliz, de alegrarles la tarde no solo a los chicos sino también a las familias, por eso tenemos un montón de talleres para incluirlos porque muchas veces la familia en general necesita del acompañamiento”, señaló la instructora.
A esto se suman actividades de equitación recreativa para niños que no cuentan con ninguna patología pero que sus familias desean despegar del uso creciente de las tecnologías. “Los programas dependen de cada persona y a partir de sus necesidades, siempre hacemos la planificación por persona y grupal”, sostuvo.

Los encuentros de equinoterapia se realizan con la asistencia de un equipo de profesionales que acompañan los avances de los participantes.
Conexiones que enseñan
Marcela Olivo resalta que este tipo de terapias muchas veces dan resultados que no se pueden conseguir de otra forma, ya que la conexión con el animal y la naturaleza es lo que despierta la motivación de niños y adultos.
“La conexión con el animal es recontra importante. Hay dos anécdotas que me quedaron para siempre muy grabadas, una de ellas fue en Rawson, con un nene que no hablaba y a través del animal logramos que se comunique y empiece a hablar: él no quería hablar con nadie, únicamente con el caballo. A raíz de eso nosotros aprovechamos a trabajar mucho con las fonoaudiólogas”, relató.
Esto también se ha replicado en las clases de Comodoro Rivadavia, en dónde a partir de las conexiones con los animales han podido lograr avances sumamente significativos.
“Hubo una adolescente con un retraso madurativo leve que logró una conexión espectacular y uno ve como empiezan a modificar un montón de cosas, se logra llegar de otra manera a las personas. Además modifica mucho el tema corporal con la ayuda del kinesiólogo”, dijo.
“Esta conexión te enseña porque es relacionarte con el caballo a través del lenguaje de ellos”, afirmó. Para que esta relación con el caballo pueda favorecer las condiciones de los participantes, en el Centro de Equinoterapia regularmente trabajan entre 10 y 12 personas, en dónde se encuentran profesionales de kinesiología, psicología, profesores de educación física, psicopedagogía, fonoaudiología y acompañantes terapéuticos. Próximamente esperan poder sumar a una médica pediatra.

Al centro de equinoterapia asisten niños, adolescentes y adultos con discapacidad.
Aunque respecto a esto, Marcela menciona que no es fácil: “Cuesta un poco mantener el equipo de profesionales porque es difícil adaptarse, no es lo mismo trabajar en un consultorio que trabajar con la naturaleza”, expresó, resaltando que siempre se realizan capacitaciones previas al ingreso.
También cuentan con un programa de voluntariado, quienes participan brindando asistencia luego de realizar capacitaciones ecuestres. “Hay mucha gente que se suma pero muchas veces cuesta un poco por las distancias que nos juegan en contra, por eso estamos tratando de arreglar una que tenemos trafic que tenemos, que es viejita, pero que nos puede servir para trasladar a quienes no tengan vehículo”, adelantó.
Con la nueva ordenanza, esperan sumar nuevos caballos
En el marco del tratamiento de la ordenanza de equinos, los ediles del Concejo Deliberante mantuvieron reuniones con la organización, a fines de que pudieran involucrarse en el proyecto que fue aprobado la semana pasada.
“Al hacer equinoterapia tenemos domador y aparte también trabajamos con un domador de Buenos Aires que viene a capacitarnos. La idea es que todos los caballos estén en un refugio y ver las posibilidades de que algunos de ellos, los que estén en muy buena condición, puedan trabajar en las terapias asistidas con animales”, explicó.

Al respecto, contó que en Relinchos de Amor solo cuentan con tres caballos y que además desde el Centro de Equitación ‘Haras del Cardenal’ les ceden algunos animales para las actividades, de modo que si se puede cumplir con lo propuesto en la ordenanza podrían contar con más equinos a disposición.
Más información sobre cómo participar
Para participar de las actividades, las personas deben presentar sus certificados médicos en los que se confirme que están aptos para realizar este tipo de terapia.
Se puede acceder a las planillas en Copia Fiel, en su local de la calle Dorrego. También pueden encontrar más información en Instagram en el perfil @equinoterapia_chubut.