El Chenque vuelve a moverse y recuerda el proyecto Comodoro 2030 de Svoboda
Pasados algunos años -una veintena-, y luego que el viaducto finalmente concitara mayor interés que la propuesta del ingeniero Juan Carlos Svoboda, ni uno ni otro proyecto avanzó para intentar dar respuesta a la inestabilidad del cerro Chenque pero, ante la nueva advertencia del accidente geográfico emblemático de la ciudad, trajo a la memoria ese trabajo que preveía la disminución de pendientes de los taludes del cerro y un relleno de la bahía desde puerto Piojo hasta la altura del Chalet Huergo, lo que ganaría espacio al mar desarrollando el inicio de un puerto de aguas profundas.
El muelle previsto, de algo más de 1.200 metros de frente contendría un relleno que aportaría el mismo Chenque -el que hubiera sido barato dado la proximidad y un acarreo de material de manera tradicional-; era parte del anteproyecto de Svoboda trabajado a futuro -presentado en 2002/2003 y pensado al 2030-, en el que se apuntaba al “desarrollo urbano” de la ciudad y en el que el puerto, la ruta y el chenque, eran solo parte del conjunto.
Si se tiene en cuenta que la ladera Este del Chenque -al igual que su ladera Sur- tienen los más altos puntajes de riesgo, resulta casi un milagro que no se haya producido ningún otro movimiento de importancia luego del deslizamiento de 1995 sin que se haya realizado ninguna intervención de importancia, más que la “voladura” de un sector alto del legendario cerro.
Un párrafo especial merecería el loteo inmobiliario que se pensaba ganar sobre la actual zona de riesgo que, con gran parte de la presión aérea convertida en fondo marino, se pensaba que hasta podría aportar capital al presupuesto de la obra que concluiría con una nueva zona urbana portuaria y hasta con construcciones en las terrazas del Chenque logradas tras la remoción de importantes volúmenes de material que serían los utilizados para el relleno de la bahía.
Si bien hay mucho por decir del proyecto Desarrollo Urbano Comodoro 2030, con protagonistas de aquel entonces que están dispuestos a explicar algunas particularidades de lo que fue presentado oportunamente, aunque ya no se cuenta con Juan Carlos Svoboda, todavía queda mucho por hacer “en lo inmediato”, una inmediatez que tal vez se extenderá en el tiempo a pesar del caos producido en el tránsito para unir los distintos sectores de la ciudad.