Día del Veterinario:

“Siempre, a medida que se va desarrollando la sociedad, el veterinario tiene que estar presente”, dice Ferruz

domingo 06 de agosto de 2023
“Siempre, a medida que se va desarrollando la sociedad, el veterinario tiene que estar presente”, dice Ferruz
“Siempre, a medida que se va desarrollando la sociedad, el veterinario tiene que estar presente”, dice Ferruz

Todos los 6 de agosto, desde 1983, Argentina celebra a quienes ejercen la profesión veterinaria, cuidando la vida animal y promoviendo la salud integral de los mismos en relación a las comunidades. Jorge Ferruz, veterinario local, reflexionó sobre el rol social de estos profesionales.

Hace 40 años en nuestro país se celebra el Día del Veterinario, para conmemorar el inicio de la carrera universitaria, que tuvo su primera clase el 6 de agosto de 1883, en el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, ubicado en la localidad de Llavallol, provincia de Buenos Aires, dentro del predio de Santa Catalina.

A partir de 1983, junto al regreso de la democracia, el gobierno nacional oficializó un decreto para celebrar a los profesionales veterinarios. A lo largo y ancho del territorio argentino, quienes se desempeñan en esta profesión trabajan fuertemente no solo en el cuidado de la salud de los animales, ya sean los que viven en la casa o en el campo, sino que también asumen la responsabilidad de trabajar en la investigación y en la promoción de saberes que mejoren la calidad de vida de los mismos.

Una profesión que se debe a los animales y la salud pública

Jorge Ferruz es un reconocido médico veterinario local, que atiende en la Veterinaria Roca. Llegó a Comodoro Rivadavia desde Buenos Aires como veterinario militar en el año 1989, destinado al Hospital de Kilómetro 8. Aunque después se retiró del ejército, decidió quedarse en la ciudad. Ha sido parte de programas nacionales como el Pro Tenencia y fue uno de los impulsores de las campañas de castración masiva en la ciudad. También ha desarrollado charlas y actividades para la toma de conciencia sobre el tema, considerando que la educación es una herramienta fundamental.

“A Comodoro le debo todo lo que pude hacer. Y siempre tuve compromiso con la sociedad, a veces me cuestionaba algunas cosas porque nosotros trabajamos con afectos”, menciona en diálogo con Crónica. Pensando en la ciudad, el veterinario destaca que “la presencia del veterinario es importante en una sociedad, tiene un peso. Cuando yo vine acá a Comodoro, éramos siete veterinarios, y ahora ya perdí la cuenta, pero siempre hay lugar para uno más, porque la presencia de un veterinario crea la necesidad del servicio. Entonces siempre, a medida que se va desarrollando la sociedad, el veterinario tiene que estar presente”.

Además, se refirió a la carrera, una profesión que tiene muchas facetas: “La carrera de veterinaria es muy importante y abarca muchos temas, no es solamente la clínica de pequeños animales, sino que también se trabaja en laboratorios de salud pública, en epidemiología, estaría bueno que los chicos vean todas las posibilidades que tiene. La clínica de pequeños es lo que más se asemeja a atender a un integrante más de la familia. La idea es siempre tomar conciencia de que los animales son seres sintientes, que dan y reciben afecto, y que son parte de nuestra familia”, remarcó.

Un reconocimiento al compromiso profesional

El año pasado, Jorge Ferruz recibió la mención especial Cerro Chenque, entregada por el Concejo Deliberante, que reconoce a personas destacadas de la comunidad. En este caso, por desarrollar la profesión con valores, respeto y compromiso social.
El médico veterinario habla de vocación, de un amor hacia el trabajo que realiza día a día: “Hay una cosa que es una vocación de niño, yo me acuerdo que mis padres querían que sea ingeniero. Entonces me decían ‘vos cuando seas grande vas a ser ingeniero’. En primer grado, cuando la maestra nos preguntaba qué íbamos a ser cuando seamos grandes, yo decía ingeniero veterinario”, recuerda Ferruz. Motivado por el deseo de aprender este oficio, finalizados sus estudios secundarios comenzó la carrera pero por problemas económicos debió abandonar; años después, gracias al incentivo de un compañero, retomó los estudios en 1981 y seis años después concluyó la formación.
“En ese entonces yo tenía 26 años, me acuerdo que en esa edad ya me creía viejo para empezar una carrera de nuevo. Muchas veces hay chicos a los que les pasa lo mismo y les digo que no, hacé lo que vos querés porque si vos vivís de lo que te gusta, no hay nada mejor que eso”, afirmó Ferruz.
Finalmente, sostuvo que fue una sorpresa muy grata el ser reconocido por su labor, algo que no esperaba. “La mención fue como un mimo ahora a la hora de retirarme. Fue un reconocimiento que me sorprendió y estoy muy orgulloso, porque también no sabía por dónde venía y vi que también recibieron esa mención el Dr. (Ricardo) Pettinari, que yo admiraba tanto, Jorge Brugna, Teo Nürnberg. Fue un mimo muy lindo», concluyó.

La problemática de la salud animal en relación a la
comunidad: “Seguimos teniendo el problema latente”

Salud pública. El veterinario Jorge Ferruz destacó la necesidad de que se implementen políticas integrales, ya que las condiciones de vida de los animales deben ser consideradas como un tema de salud pública.

El veterinario Jorge Ferruz se refirió a la necesidad de que existan políticas que atiendan a la problemática de los animales, con atención pública, estrategias de control de población animal y promoción de la tenencia responsable.

Haciendo una reflexión sobre la actualidad en los consultorios, Jorge Ferruz destacó la importancia de crear políticas públicas que atiendan a la problemática de los animales integralmente, ya que tiene consecuencias en toda la comunidad.

En ese sentido, se refirió específicamente a la atención clínica de los animales. «Vengo de un estado popular, sé lo que es pasar necesidades, sé lo que es tener un animalito y no tener plata para ir a hacerlo atender, muchas veces veo que pasa. Lamentablemente uno vive de esto, no podés regalar todo, y aún no tenemos la posibilidad de tener un hospital público para los animalitos”, dijo.

Es importante mencionar que el veterinario Ferruz es uno de los elegidos por las proteccionistas locales, quienes buscan poder atender a animales que muchas veces son rescatados en estados de salud deplorables, es por ello, que acuden a profesionales que además de tener conocimientos puedan tratar al animal con dignidad más allá de no contar con los recursos económicos en el momento.

Continuando, el veterinario manifestó su opinión sobre el panorama que atraviesa la ciudad en relación a la esterilización, el problema de la sobrepoblación canina y sobre la importancia de tomar conciencia al respecto. «Lamentablemente es un poco frustrante ver que pasaron más de 30 años y no se movió el amperímetro. Seguimos teniendo el problema latente. A mí me parecía que pasando 30 años íbamos a poder lograr algo más o por lo menos habría una toma de conciencia, que tampoco está. Hoy en día muchas veces es lamentable que escuchás gente que te dice que salga otra vez la perrera”, reflexionó.

Es por ello que destacó la necesidad de que se implementen políticas públicas integrales, ya que las condiciones de vida de los animales deben ser consideradas como un tema de salud pública. Y sobre este tema, contó que empezó a involucrarse en la temática en 1992, a raíz de una joven pasante que asistía a la veterinaria y que le mostró cómo eran los Hospitales Veterinarios de Canadá.

«En esa época, acá en Comodoro hervíamos las jeringas, porque no usábamos los descartables. No teníamos nada, había un solo equipo de rayos en toda la ciudad. Veía las fotos que ella me mostraba con tomógrafos, ecógrafos, me contaba que no había perros sueltos porque todos tenían microchip, que cuando detectaban un perro suelto sabían quién era el propietario y lo multaban. Y yo le decía, vos viajaste al futuro», recuerda. En la actualidad, la joven pasante se convirtió en una colega de Ferruz, que él afirma lo ha superado ampliamente en conocimientos.

«A partir de ahí me empecé a preocupar por ir a dar un mensaje a las escuelas, en los barrios donde estaba. El tema del control de la población está muy relacionado con la salud pública y con el medio ambiente, porque si sacás la cantidad de excrementos que hay en la vía pública, sacas toneladas diarias de excremento con alta carga parasitaria en la vía pública. Ya hemos hecho estudios sobre esto con la Universidad, con muestreos en las plazas y en los patios de los colegios”, explica.

Pensando en el futuro, Ferruz expresa sus expectativas de que una nueva camada de profesionales veterinarios pueda afrontar las problemáticas desde el compromiso social. “Está la esperanza de que agarren la posta colegas nuevos, me gustaría y espero que puedan tomar conciencia de lo que se trata y trabajen en ese tema, porque como siempre digo, no todo es plata», remarcó.