Día de la Construcción
La construcción, uno de los principales refugios para hacerle frente a la inflación
El gran sueño de tener la casa propia fue siempre un desafío en Argentina, y no es casual que una de las tradiciones más enraizadas que se transmitió por generaciones fue la de ahorrar en ladrillos. Desde el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Chubut (CACH), el arquitecto Rafael Morales, dialogó con Crónica sobre el panorama actual de la construcción en la ciudad y sobre la posibilidad del sector como un refugio de valor en este contexto económico.
El CACH trabaja para perfeccionar el ejercicio de la arquitectura en la región fomentando prácticas sustentables y planificación urbana. Se encuentra dividido en 5 regionales que representan diversos sectores de la provincia de Chubut.
Haciendo un balance del año, el arquitecto Morales, tesorero de la comisión directiva de la Regional 1, dijo que “fue un año atípico por los aumentos en los costos en la construcción dada la inflación, que en realidad en todos los rubros ocurrió lo mismo y producto de la inflación, la gente que tenía algún ahorro y la necesidad de hacer algún tipo de refacción o ampliación, en parte ese ahorro lo volcó al ladrillo como modo de refugio”.

Más allá del año “distinto” en todo sentido a nivel económico, Morales aseguró que en líneas generales, la actividad de la construcción se vio en constante avance y no se detuvo en ningún momento.
Entre los factores influenciados por los vaivenes económicos, admitió que uno de los cambios que se registraron este año, se relaciona con la cantidad del volumen, es decir la cantidad de metros cuadrados construidos. “No se dan por ahí obras de muchas superficies, no se ven muchas obras privadas de más de 500 metros cuadrados. Sí se ven obras de entre 120 a 180 o 200 metros cuadrados; siempre hablando en lo que corresponde a la parte de los arquitectos. Lo que es obra pública ya va por otros caminos”, dijo.
Cómo afecta las trabas a las importaciones al rubro
A pesar de que las restricciones a las importaciones complican a la industria de la construcción, Morales indicó que siempre hay abastecimiento de productos nacionales, siempre y cuando se trate de obras que estén dentro del “estándar promedio”. Sin embargo, para aquellos emprendimientos de lujo y tecnológicos que utilizan un alto porcentaje de productos importados, el panorama no es muy alentador.
“Las trabas a las importaciones afectan a las obras ‘premium’, por así decirlo, que tengan mayor tecnología. La verdad, es que tenemos que abastecernos con lo que tenemos a nivel nacional. La construcción tradicional hasta cierto punto no tiene ningún inconveniente, pero sí cuando hay que evolucionar, o sea, cuando hay que avanzar por ahí en las terminaciones de los detalles, ahí se hace un poco más difícil”.
En relación con los costos de estos productos, Morales señaló que “lo que se consigue, se consigue a precio dólar y fuera de los valores razonables, por decirlo de alguna manera”.
En este sentido, explicó que si bien, se consiguen algunos productos importados, la incertidumbre de los proveedores está en cuándo se podrá volver a reponer después y sobre todo a qué precio.
Asimismo, mencionó que hay faltantes de materiales básicos y fundamentales, como, por ejemplo, el vidrio. “Este año se vio muy marcado el rubro de los vidrios dentro de la construcción porque tuvo muchos altibajos, muchos aumentos de costos y se notaron los faltantes desde los proveedores locales”, y agregó: “es constante la queja porque no le mandan vidrios y eso obviamente genera retraso en la obra, por lo tanto, aumento en los costos”.
Profundizando en el tema, ejemplificó que “el vidrio laminado tiene un componente importado, que, si no se manda, no se puede avanzar y obviamente en obras que tengan mayor tecnología como domótica o algo ya un poco más electrónico, se ve más afectado todavía”.
“Es importante que todos los agentes políticos y económicos incentiven a que se generen obras de todo tipo”
La construcción de obras, tanto públicas como privadas, siempre fue uno de los principales motores de la economía. En este marco y haciendo una proyección a futuro, Morales afirma que “es importante que todos los agentes políticos y económicos apoyen e incentiven a que se generen obras de todo tipo”.
Continuó: “yo creo que, si pasa eso, el futuro va a seguir estable como se dio este año”. Aunque el contexto mundial y nacional no es tan próspero, “ahora tenemos un contexto local bastante favorable que puede hacer que nos ayuden a mantenernos”, dijo.
Con una visión optimista, el entrevistado de la Comisión Directiva del Colegio de Arquitectos insistió en las posibilidades que brinda el sector aún en un contexto incierto. “Cuando hay crisis y cuando pasan estas cosas, a veces hay oportunidades también y desde ese punto, en el rubro de la construcción se brindan muchas oportunidades. Muchas veces, la gente se larga a invertir unos pesitos, o en una propiedad para alquilar o para vender, y eso hace que se mueva la economía”.
“En definitiva, lo que tenemos que lograr es eso, que se mueva la economía. No guardar la plata debajo del colchón porque hoy en día se desvaloriza, y en este contexto uno de los principales refugios es la construcción”, concluyó Morales.