Conducción en el invierno en ciudades patagónicas: cómo prevenir accidentes y manejar correctamente
La perito en Accidentología Vial del IAPG, Sabrina Guerrero en diálogo con Crónica se refirió a distintas cuestiones de importancia a la hora de conducir vehículos en condiciones poco favorables, tales como lluvia, neblina o hielo presente en las calles. Habló del trabajo que realizan en el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, destacó los cursos de manejo defensivo que se brindan y ahondó en detalles puntuales de estas capacitaciones. Posteriormente, hizo un análisis minucioso sobre las técnicas que deben emplearse para conducir en una ciudad como Comodoro Rivadavia, en donde muchas veces se presentan factores climáticos adversos.

En primer término, Sabrina Guerrero se refirió a los cursos de manejo defensivo que se brindan en el IAPG, algo que desde hace años vienen sosteniendo en la institución. “El curso inicial de manejo defensivo tiene una duración mucho más extensa que el de renovación. El inicial dura más o menos siete horas, después, por supuesto, tiene su práctica psicométrica. En la instrucción teórica, se brindan herramientas para poder manejar con condiciones climáticas adversas, como nieve, hielo, niebla y viento. Después, queda en cada uno aplicar o no lo aprendido. Trabajamos también en las renovaciones, que son mucho más cortas, duran en promedio unas dos horas. Trabajamos con una plataforma elearning, en donde la gente tiene la posibilidad de conectarse durante todo el día y realizar el curso en bloques, organizando su agenda como ellos prefieran. Es importante destacar que también realizan una práctica psicométrica, no es solo saber la teoría, sino demostrar que uno sabe aplicarla”, explicó la perito en Accidentología Vial.

Sabrina Guerrero, perito en Accidentología Vial y diplomada en Transporte, Seguridad Vial y Logística.
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Examen psicométrico y psicosensométrico
A continuación la mujer, que además tiene un diplomado en Transporte, Seguridad Vial y Logística, se refirió a dos exámenes muy puntuales que se toman a todos aquellos que deciden realizar el curso de manejo defensivo. “El examen psicométrico y psicosensométrico son exámenes en donde se analizan cuestiones como el tiempo de reacción de las personas, que son muy importantes a la hora de hablar de conducción. Es importante que la gente pueda reaccionar a tiempo en distintas situaciones. También se estudia la resistencia que hay con la monotonía, por cuánto tiempo las personas resisten mantener su atención en una cosa que es monótona. En las ciudades patagónicas, por lo general, tenemos muy pocas variantes de caminos para circular. Por ejemplo, si queremos llegar a Caleta Olivia, solo tenemos un camino, es decir, al no tener otra alternativa, nuestro cerebro no tiene que trabajar y analizar qué problemas o peligros están presentes en ese otro camino. Cuando circulamos muchas veces por un mismo lugar, entramos en un estado de automatización, por eso es que también se realiza una prueba visual”.
Al referirse a la prueba visual que se toma a los conductores, Guerrero indicó que no es simplemente un test en el que se examina cuánto ven de cerca y lejos las personas, sino que también se busca analizar la visión periférica, algo sumamente importante, ya que las personas que manejan vehículos, del tipo que sea, deben poder percibir qué es lo que se les acerca desde los laterales. “No importa qué es lo que se acerca. Puede ser un perro, una persona u otro vehículo, si la persona está disminuida en su visión periférica, no va a poder ver lo que se aproxima. Necesariamente hay que girar la cabeza, y si no sabe que tiene esa disminución en la visión, no lo va a hacer. Por este motivo se han dado muchos accidentes de tránsito”, planteó Guerrero.
La Agenda 2030
Por otra parte, la entrevistada habló sobre la Agenda 2030, denominada “Agenda para el Desarrollo Sostenible”, que entre sus objetivos, persigue una mayor educación y seguridad vial para los conductores. Fue planteada en el año 2015, cuando se hizo la revisión de medio tiempo del primer diseño por la seguridad vial, realizada entre el 2010 y 2020. “En el 2015 vieron el avance y se encontraron con que Latinoamérica no había avanzado tanto en materia de seguridad vial. Se encontraron también con que, no solo había que trabajar con evitar los siniestros, sino también cuestiones que tenían que ver con hacer la vida de las personas más saludable, por eso, cuando plantean el segundo decenio, ya se habla de que la movilidad tiene que ser sustentable, accesible y sostenible” expresó.