“Me alegra ver a todo el arco político aquí“
Milei llamó a superar las diferencias políticas durante la bienvenida al papa León XIV
El presidente Javier Milei encabezó este domingo la ceremonia de bienvenida al papa León XIV en el Palacio Libertad, donde pronunció un discurso por un llamado a la unidad nacional, el reconocimiento a la figura de Francisco y una reflexión sobre el papel de la fe en la sociedad argentina. Ante representantes de los distintos poderes del Estado, autoridades eclesiásticas y miembros del cuerpo diplomático, el mandatario destacó la presencia de dirigentes de diferentes espacios políticos y sostuvo que la visita del Pontífice representa una oportunidad para dejar de lado las diferencias.
"Es un profundo honor para mí como presidente y para todos los argentinos celebrar la visita de su Santidad León XIV a nuestro país. Quiero darle una cálida bienvenida en nombre de todos", expresó Milei al comenzar su intervención.
El presidente consideró que la llegada del papa inaugura jornadas de alegría y reflexión nacional, no solamente para los católicos, sino también para quienes profesan otras religiones y para los argentinos que no son creyentes.
En ese contexto, destacó la participación de delegaciones procedentes de Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil, y puso especial énfasis en la presencia de representantes de diferentes sectores políticos.
"Me alegra ver a todo el arco político aquí, demostrando que hay motivos y ocasiones que van más allá de nuestras diferencias", afirmó.

Un llamado a la unidad por encima de las diferencias
Uno de los ejes centrales del mensaje presidencial fue la necesidad de encontrar puntos de encuentro en una sociedad atravesada por distintas posiciones políticas e ideológicas.
Milei sostuvo que la visita de León XIV debe servir para trascender las divisiones temporales y reflexionar sobre los valores compartidos por los argentinos.
En ese sentido, señaló que la tradición cristiana ofrece principios vinculados con la dignidad humana, la libertad y el respeto por los derechos individuales.
"Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa", expresó el mandatario, al plantear que la sociedad debe recuperar una mirada centrada en el bien común.
El tono conciliador del discurso contrastó con las habituales confrontaciones políticas del presidente, que en esta oportunidad eligió destacar la importancia del diálogo y de los valores que pueden reunir a dirigentes de diferentes espacios.
Un emotivo reconocimiento al papa Francisco
Otro de los momentos destacados de la intervención fue el homenaje que Milei dedicó a Jorge Bergoglio, a quien definió como una figura excepcional de la historia argentina.
"Quiero comenzar recordando a nuestro querido Jorge Bergoglio, el papa Francisco, sin lugar a dudas el argentino más importante de la historia, y el primer papa latinoamericano", manifestó.
El presidente sostuvo que su fallecimiento dejó un profundo vacío tanto entre los fieles católicos como entre quienes no pertenecen a la Iglesia.
También recordó su vínculo personal con Francisco y destacó la generosidad que, según expresó, pudo conocer durante sus encuentros.
"Se trató de una figura excepcional, que con su humanidad nos inspiró a todos, independientemente de nuestro credo. Una persona de inmensa generosidad, que tuve el honor de conocer de primera mano", señaló.
Milei agregó que el legado del Pontífice argentino continuará presente más allá de su muerte y afirmó que "Francisco no es solo inmortal en los cielos sino también en la Tierra".
El reconocimiento adquirió especial relevancia durante una visita histórica para el país, que vuelve a recibir a un papa después de 39 años.
La fe, la libertad y la Constitución en el discurso presidencial
Durante su exposición, Milei dedicó una parte importante de su mensaje a explicar la relación que, desde su perspectiva, existe entre las enseñanzas cristianas y los principios sobre los que se construyó la organización institucional argentina.
Para desarrollar esa idea, recordó la figura del beato Mamerto Esquiú, el fraile que en 1853 defendió la Constitución Nacional y llamó a respetar el nuevo orden institucional después de décadas de enfrentamientos internos.
El presidente sostuvo que la tradición republicana y constitucional argentina mantiene vínculos históricos con la Iglesia y destacó el papel de la fe como elemento de cohesión social.
También relacionó los mandamientos cristianos con los derechos a la vida, la libertad y la propiedad, conceptos que identificó como pilares del sistema constitucional.
En ese tramo, afirmó que quienes ejercen responsabilidades de Estado deben gobernar para todos y orientar sus decisiones hacia el bien común.
Milei vinculó su política económica con las futuras generaciones
El mandatario también incorporó una defensa de su visión económica, al señalar que las decisiones del Estado deben contemplar no solamente las necesidades actuales, sino también sus consecuencias sobre las próximas generaciones.
Para explicarlo, utilizó el concepto de "equilibrio general intertemporal", con el que describió la importancia de evaluar los efectos de las políticas públicas a lo largo del tiempo.
Según planteó, gobernar implica evitar que los beneficios destinados a determinados sectores en el presente terminen perjudicando a los argentinos del futuro.
En esa línea, recurrió a la parábola bíblica de los dos cimientos, que contrapone una casa construida sobre la roca con otra levantada sobre la arena.
A partir de esa enseñanza, Milei sostuvo que su objetivo es construir un país con bases duraderas, capaz de sostenerse frente a las dificultades y ofrecer oportunidades a las generaciones venideras.
El presidente cerró su intervención con un agradecimiento al Pontífice y un pedido especial.
"Santidad, gracias por venir. Y quiero pedirle únicamente que rece por la Argentina, tal como lo hacemos nosotros", concluyó.
León XIV pidió cuidar la democracia y escuchar a quienes piensan diferente
Tras las palabras del mandatario, el papa León XIV pronunció su primer discurso institucional en la Argentina, en el que destacó la historia del país, recordó el legado de Francisco y planteó una serie de desafíos vinculados con la convivencia democrática, el trabajo, la educación y la responsabilidad de los gobernantes.
El Pontífice señaló que su llegada tiene un significado especial por tratarse de la tierra donde nació y creció su antecesor.
También destacó la diversidad cultural argentina, construida a partir de los pueblos originarios, las distintas corrientes migratorias y las generaciones que contribuyeron al desarrollo nacional.
En materia política, León XIV remarcó la importancia de preservar las instituciones democráticas, respetar las diferencias y fortalecer la capacidad de diálogo.
El papa sostuvo que la democracia no depende únicamente del ejercicio del voto, sino también de las prácticas cotidianas de quienes participan en la vida pública.
En ese sentido, llamó a escuchar, cuidar la palabra y reconocer en quienes piensan diferente a compatriotas con los que se comparte un mismo destino.
Asimismo, advirtió que el ejercicio de la autoridad debe entenderse como un servicio a la comunidad y que los gobernantes tienen la responsabilidad de reconocer los límites del poder.
El papa puso el foco en el trabajo, la economía y los jóvenes
Uno de los pasajes más significativos del discurso de León XIV estuvo dedicado a las condiciones de vida de las familias argentinas y al papel que debe cumplir la economía.
El Pontífice destacó la importancia de que las personas puedan vivir de su trabajo y manifestó su preocupación por quienes enfrentan dificultades para sostener sus hogares.
También se refirió a los desempleados, los adultos mayores y las familias que atraviesan situaciones de incertidumbre económica.
"La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía", afirmó León XIV, al reclamar que el crecimiento alcance también a los sectores que encuentran mayores dificultades.
El papa dedicó además una reflexión a los jóvenes y a la necesidad de generar oportunidades para que puedan desarrollar sus proyectos de vida dentro del país.
"Una Nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes deben abandonar su tierra para realizar sus sueños", sostuvo.
En ese marco, destacó la necesidad de fortalecer la educación, la formación profesional, las universidades y la investigación, como herramientas fundamentales para el desarrollo de las próximas generaciones.