Santiago Peña fue evacuado de urgencia a una sede militar en medio de disturbios en Asunción
El expresidente paraguayo Santiago Peña fue trasladado de urgencia este sábado al Regimiento Escolta Presidencial en Asunción, tras desatarse violentos incidentes frente a su residencia particular horas después de ser destituido por juicio político debido a presunta corrupción.
El operativo conjunto de fuerzas militares y policiales se ejecutó durante la madrugada en un contexto de extrema hostilidad en las inmediaciones del barrio Santísima Trinidad. Una multitud de manifestantes desbordó las vallas perimetrales y arrojó piedras, huevos y proyectiles contra la caravana de vehículos blindados que evacuaba al exmandatario hacia las instalaciones militares de General Santos y Mariscal López.
El malestar social estalló tras conocerse que la Justicia había dispuesto preliminarmente un régimen de arresto domiciliario. Vecinos del barrio La Piedad y cientos de ahorristas perjudicados se concentraron de inmediato para repudiar lo que calificaron como un "trato especial" y reclamaron que el dirigente sea derivado sin privilegios a la Penitenciaría Nacional de Tacumbú. La confrontación derivó en el uso de balas de goma por parte de la Policía Nacional y dejó varias personas heridas, entre ellas el jefe de la Comisaría Décima, comisario Pedro Bavera.
La captura preventiva precede a la indagatoria fijada ante la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, en el marco de la causa penal número 92/2026. Horas antes del operativo, la Cámara de Senadores de Paraguay votó por unanimidad la destitución de Peña por mal desempeño, rechazando su dimisión previa para inhabilitarlo de forma permanente en el ejercicio de la senaduría vitalicia.
El trasfondo del colapso gubernamental se originó en la quiebra fraudulenta de la entidad financiera Ueno Bank, firma en la cual el exjefe de Estado figuraba como accionista relevante con millonarios certificados de depósito. Por este expediente, caratulado bajo cargos de lavado de activos, lesión de confianza y tráfico de influencias, también se entregó voluntariamente el extitular del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo Spalding. En tanto, el presidente en funciones, Pedro Alliana, asumió el mando con la promesa de compensar a casi tres millones de ahorristas perjudicados por el desfalco bancario.
Redactado con información de NA