Renunció el ministro de Transporte tras los accidentes que dejaron 115 muertos en España

Óscar Puente anunció su salida del cargo luego de comparecer ante el Congreso por los siniestros ferroviarios de Adamuz y Urda. El Gobierno también aprobó un paquete de ayuda de emergencia de 30 millones de euros para las víctimas y sus familias.
miércoles 04 de noviembre de 2026

El ministro de Transporte de España, Óscar Puente, presentó su renuncia este martes, luego de comparecer ante la Diputación Permanente del Congreso por la crisis desatada tras dos accidentes ferroviarios que dejaron un saldo de 115 personas fallecidas.

Durante su intervención, el funcionario asumió la responsabilidad política por los siniestros y confirmó que también dejará de ser cabeza de lista del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para las elecciones en Valladolid.

"Un ministro no puede continuar en su puesto con un accidente de este tipo en menos de un año. No solo renuncio a mi cargo como ministro de Transportes sino que renuncio como cabeza de lista (del PSOE) para Valladolid en las elecciones", expresó, según informó el diario La Vanguardia.

Dos tragedias ferroviarias en menos de un año

El primero de los accidentes ocurrió el 18 de enero de este año, cuando un tren de Iryo, operado por ILSA, que cubría el recorrido entre Málaga y Madrid, descarriló e invadió la vía contigua. Esto provocó una colisión con una formación Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario hacia Huelva, a la altura del municipio de Adamuz. El siniestro dejó 46 víctimas fatales.

El segundo episodio tuvo lugar el 28 de octubre, cuando un tren AVE de Renfe que realizaba el trayecto de alta velocidad entre Madrid y Sevilla colisionó contra la parte trasera de una formación de Iryo que se encontraba detenida tras una falla informática en el sistema de señalización LZB.

Según los primeros informes, el impacto se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora. La colisión provocó el descarrilamiento y aplastamiento de cuatro coches del tren de Iryo, que cayeron por un terraplén en las inmediaciones de Urda, Toledo. El accidente dejó 69 personas fallecidas y más de 200 heridas.

Al explicar su decisión, Puente sostuvo que había esperado a completar las medidas más urgentes para asistir a las víctimas y reforzar las inversiones antes de hacer pública su salida.

"Yo he querido abordar aquí la responsabilidad política y una decisión que tomé durante los primeros minutos del accidente. Esta decisión la hago pública hoy una vez cumplido el trabajo más urgente: adoptar las medidas para resarcir a las víctimas y aumentar la inversión", manifestó.

Además, definió su renuncia como "una decisión de dignidad" y aseguró que consideraba que era buena para el país y la democracia.

Defendió la seguridad ferroviaria y anunció medidas de asistencia

Durante su comparecencia, el ahora exministro defendió la seguridad del sistema ferroviario como prioridad por encima de la puntualidad. En ese sentido, señaló que los retrasos promedio en la línea Madrid-Sevilla habían pasado de 16 a nueve minutos en un año, aunque remarcó: "Jamás pediría sacrificarla".

También reconoció que el nuevo sistema de doble verificación no ofrece garantías absolutas y recordó que los protocolos anteriores llevaban 34 años funcionando sin que se produjera un accidente de estas características.

En paralelo, el Gobierno español aprobó un paquete de ayuda de emergencia de 30 millones de euros, equivalente a unos 33,6 millones de dólares, destinado a las víctimas del choque ferroviario ocurrido en Urda.

La medida, aprobada por el Consejo de Ministros, contempla 15 millones de euros para ayudas directas y otros 15 millones para adelantar pagos de indemnizaciones.

Las familias de las personas fallecidas recibirán aproximadamente 72 121 euros en concepto de ayuda directa y una suma equivalente como anticipo de indemnización. En tanto, los heridos percibirán pagos de acuerdo con la gravedad de sus lesiones.

El paquete también contempla duplicar las indemnizaciones previstas por el seguro obligatorio de pasajeros, crear oficinas especializadas de asistencia e implementar procedimientos especiales para acompañar a quienes quedaron incapacitados para trabajar como consecuencia de los accidentes.

 

Redactado con información de NA