Un orfebre argentino prepara un cáliz para el papa con restos de municiones de Malvinas

Juan Carlos Pallarols lleva diez meses trabajando en la pieza, que será entregada al pontífice durante su visita a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre. Según el artesano, alrededor de un millón de personas participaron en su elaboración con pequeños golpes de martillo.
martes 03 de noviembre de 2026
Foto: Luis Robayo - AFP
Foto: Luis Robayo - AFP

El orfebre argentino Juan Carlos Pallarols prepara un cáliz especial para regalarle al papa León XIV durante su visita a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre. La pieza, confeccionada en plata con baño de oro, incorpora restos de municiones utilizadas durante la Guerra de Malvinas de 1982 y lleva la participación de miles de personas de distintos puntos del país.

A sus 83 años, Pallarols trabaja en los últimos detalles de una obra que le demandó diez meses de elaboración. La particularidad del proyecto es que no fue realizado exclusivamente por el artesano y sus colaboradores, sino que contó con la intervención de personas que se acercaron a darle pequeños golpes de martillo para dejar su huella en la pieza. "Lo estamos haciendo para él y se lo vamos a entregar a él", aseguró Pallarols desde su taller, ubicado en el centro histórico de Buenos Aires.

El cáliz está realizado en plata con baño de oro y contiene restos de municiones de la guerra que enfrentó a Argentina y Reino Unido por las islas Malvinas. Su base está ornamentada con representaciones de las tres virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad. Además, la obra incluye una patena, el pequeño plato litúrgico utilizado para sostener el pan durante la misa.

Uno de los aspectos más particulares de su elaboración es la participación colectiva. Para registrar cada intervención, el taller cuenta con un contador electrónico que permite llevar un seguimiento de los golpes de martillo realizados sobre la pieza. "Tenemos una idea bastante clara de la cantidad de golpes que se dan en la pieza", explicó el orfebre, quien estima que alrededor de "un millón de personas" de toda Argentina participaron en el trabajo.

Una tradición familiar de más de 300 años

Pallarols es uno de los orfebres más reconocidos del país y pertenece a una familia de artesanos descendientes de orfebres catalanes. Según contó, la tradición familiar se remonta a 1715 y sus antepasados confeccionan piezas destinadas a los pontífices desde hace más de un siglo y medio.

"Mi familia le ha hecho un cáliz a cada uno de los papas que hubo desde hace 150 años hasta hoy", afirmó mientras recorría su taller, una habitación ubicada en una casona del siglo XIX, repleta de herramientas, objetos históricos y trabajos de distintas épocas.

Entre sus obras se encuentran piezas destinadas a la realeza europea, como una rosa de plata que le regaló a la reina Máxima de los Países Bajos, y numerosos bastones de mando realizados para presidentes argentinos.

Sin embargo, la tradición tuvo una interrupción con el actual mandatario, Javier Milei. Pallarols recordó que el presidente pretendía que la empuñadura del bastón de mando incluyera figuras de sus perros, una propuesta que el artesano no aceptó. "Milei quería poner ahí a sus perros", relató mientras mostraba en su taller el bastón que finalmente no fue entregado al mandatario. Ante la negativa de Pallarols, Milei recibió un bastón confeccionado por otro artesano.

 

Redactado con información de Leila Macor para Infobae