Chubut proyecta un 2027 con ingresos por debajo de la inflación y fuerte control del gasto
El Gobierno de Chubut prepara el proyecto de Presupuesto 2027 en un escenario de restricciones financieras, con ingresos que crecerían por debajo de la inflación y una menor disponibilidad de fondos provenientes de la coparticipación federal. Frente a este panorama, la administración provincial anticipa un esquema de fuerte control del gasto y compromisos ajustados a los recursos efectivamente disponibles.
El ministro de Economía, Gustavo Paz, confirmó a la prensa que el proyecto será remitido en los próximos días a la Legislatura, mientras el Ejecutivo trabaja en una ampliación del Presupuesto 2026 para adecuar las cuentas antes del cierre del ejercicio.
La proyección para el próximo año parte de una premisa central: la Provincia deberá administrar sus recursos en un contexto en el que los ingresos perderían terreno frente a la inflación, lo que limitaría el margen para ampliar las erogaciones y afrontar nuevas obligaciones.

"Se estima un incremento de los ingresos por debajo de la inflación. Ya sabemos que no vamos a contar con más recursos de los que efectivamente ingresen, por lo que el presupuesto estará adaptado a esa realidad", explicó Paz.
Menos recursos y presión sobre las cuentas provinciales
Uno de los principales factores que condicionan la elaboración del Presupuesto 2027 es la reducción de los fondos de coparticipación federal respecto de las previsiones iniciales. Según el ministro, Chubut está recibiendo menos recursos de los que se habían proyectado al elaborar el Presupuesto nacional 2026.
El funcionario vinculó esta situación con el estancamiento de la actividad económica y la debilidad del consumo, dos variables que repercuten sobre la recaudación tributaria y, en consecuencia, sobre los ingresos que reciben las provincias.
"Estamos recibiendo menos de lo que se esperaba. Esto tiene que ver con una economía que sigue estancada, donde la inflación baja, pero el consumo no logra recuperarse", señaló.
Paz advirtió que la falta de recuperación del mercado interno afecta tanto al sector privado como a las finanzas públicas. Menores ventas implican una actividad económica más débil y una recaudación que no alcanza el ritmo necesario para sostener mayores niveles de gasto.
Salarios y gasto público, bajo la lupa
La evolución del gasto será otro de los puntos centrales del esquema financiero del próximo año. Desde Economía sostienen que, aunque la inflación se desacelere, las obligaciones del Estado no se reducen automáticamente y mantienen una dinámica que dificulta el equilibrio de las cuentas.
"Los ingresos se ajustan a la inflación, pero el gasto tiene una inercia que es difícil de frenar y acomodar", afirmó el ministro.
En ese marco, el Gobierno busca limitar sus compromisos a las posibilidades reales de financiamiento y mantener las negociaciones salariales con los gremios estatales dentro de parámetros que puedan sostenerse durante el ejercicio.
La pauta salarial será, por lo tanto, una de las variables a seguir en la discusión presupuestaria, en un contexto en el que el Ejecutivo deberá compatibilizar las demandas de actualización de los haberes con la disponibilidad de recursos.
Obra pública como herramienta para reactivar la economía
A pesar de las restricciones financieras, el Gobierno provincial apuesta a la inversión en infraestructura como una herramienta para impulsar la actividad económica y el empleo.
Paz destacó el papel del Plan Galina en ese esquema y sostuvo que las obras públicas generan puestos de trabajo y movimiento económico en las localidades donde se ejecutan. El desafío será sostener ese nivel de inversión sin comprometer el equilibrio fiscal, especialmente si los ingresos provinciales continúan creciendo por debajo de la inflación.
Salud, educación y seguridad, entre las prioridades
En cuanto a la distribución de los recursos, el ministro anticipó que salud, educación y seguridad continuarán como los principales ejes del gasto provincial.
La intención oficial es garantizar el funcionamiento de los servicios esenciales y atender las necesidades operativas de esas áreas, al tiempo que se mantienen bajo control las demás erogaciones.
El proyecto que llegará a la Legislatura permitirá conocer con mayor precisión cómo se traducirán esas prioridades en números: cuánto prevé recaudar la Provincia, qué recursos destinará a cada área y cuál será el margen disponible para salarios, funcionamiento e infraestructura.
Con ingresos condicionados por la actividad económica y una coparticipación inferior a la esperada, el Presupuesto 2027 se encamina a convertirse en una prueba para las finanzas de Chubut. La discusión legislativa deberá poner en cifras el equilibrio entre las restricciones fiscales, las obligaciones del Estado y la necesidad de sostener los servicios públicos.