El FMI aprobó la tercera revisión del acuerdo pero la Argentina recién recibirá USD 900 millones en diciembre
El Fondo Monetario Internacional alcanzó este martes un entendimiento a nivel técnico con las autoridades del Gobierno argentino para dar por concluida la tercera revisión del programa por USD 20.000 millones que fue firmado en abril de 2025. La convergencia alcanzada habilita el procedimiento para un nuevo envío de recursos por aproximadamente USD 900 millones, si bien la llegada efectiva de las divisas se concretaría en el mes de diciembre, momento en el que se encuentra programado el análisis del caso por parte del Directorio Ejecutivo.
El diferimiento temporal plantea un contratiempo inmediato para la gestión que lidera el presidente Javier Milei. Durante los primeros días de noviembre, la administración nacional debe abonar un vencimiento cercano a los USD 865 millones en concepto de intereses y cargos diversos ante el organismo internacional, sin contar aún con la acreditación de los fondos correspondientes a la tercera revisión. La firma técnica representa una condición requerida, aunque no asegura automáticamente la convalidación final.
Las valoraciones sobre las reservas y el desempeño fiscal
Mediante un documento oficial, el organismo financiero argumentó que el plan económico trazado por el país "continúa arrojando resultados impresionantes, pese a una coyuntura mundial más compleja". En dicho análisis, la institución remarcó la desaceleración del índice inflacionario y el fortalecimiento de las reservas internacionales netas, las cuales superaron en unos USD 4.000 millones la meta estipulada para el cierre del mes de junio.
No obstante, el país no logró alcanzar la meta prevista referente al superávit primario del primer semestre, incluso luego de que el Fondo aplicara un criterio de flexibilización sobre las pautas fijadas. Conforme a las mediciones realizadas por consultoras del sector privado como Analytica, el balance fiscal ajustado se ubicó en $6,29 billones, contrapuesto al objetivo de $6,86 billones, lo que representó una brecha desfavorable cercana a los $574.000 millones. En sentido opuesto, la Nación cumplió con el compromiso sobre reservas netas asignado para junio, también tras una modificación a la baja del requerimiento inicial.
El organismo internacional puntualizó además que el Banco Central adquirió cerca de USD 16.000 millones en el transcurso de 2026 y que el Tesoro Nacional obtuvo más de USD 5.000 millones en moneda extranjera dentro de la plaza local. A dichas partidas se sumaron gestiones para la refinanciación de pasivos y la obtención de crédito bancario externo, elementos que, de acuerdo al reporte, ayudaron a consolidar la posición frente al exterior.
Actividad económica e indicadores proyectados para el próximo ejercicio
La consecución del acuerdo se dio de forma paralela a la aparición de signos de desaceleración en la actividad productiva. El entramado económico experimentó una paralización durante agosto, ubicándose en zonas próximas a una recesión de carácter técnico: luego del retroceso anotado en julio, el nivel de actividad registró una variación marginal del 0,1% sin estacionalidad, número que resultó insuficiente para reponer la caída reportada en el período previo.
A pesar de esta coyuntura, la entidad crediticia ratificó su conformidad con el rumbo económico fijado por el Poder Ejecutivo, ratificando la disciplina en las cuentas públicas como un pilar fundamental del programa. Para el año 2026, la meta contempla lograr un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI), en tanto que para 2027 se proyecta un nivel de exigencia equivalente, en consonancia con el texto del proyecto de Presupuesto girado al Congreso de la Nación.
Las pautas acordadas establecen la continuidad del esquema de bandas para el tipo de cambio y la continuidad en la adquisición de divisas por parte de la autoridad monetaria. El ente multilateral expuso la conveniencia de ampliar las alternativas de financiamiento en moneda dura, extender los plazos de vencimiento de la deuda y conservar vigentes las opciones de inserción en los mercados mundiales.
Respecto al plano de las inversiones, la entidad ponderó que las iniciativas contempladas dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) superan los USD 76.000 millones. Pese a ello, la concreción efectiva de estas obras y sus eventuales derivaciones en el nivel de empleo y actividad económica permanecen en fase pendiente.
Plazos para la aprobación de los desembolsos de divisas
La novedad se dio a conocer dos semanas después de las conversaciones mantenidas entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y la directora gerente de la institución, Kristalina Georgieva, el pasado 13 de octubre en Bangkok. Los grupos técnicos de ambas partes dieron continuidad a las tratativas hasta lograr la formulación del documento final.
Atendiendo al comunicado oficial provisto por el Fondo, el expediente de la tercera revisión ingresará para su evaluación por parte del Directorio Ejecutivo a comienzos del mes de diciembre, una vez cumplidos los requerimientos vigentes. En caso de obtener una resolución favorable, la República Argentina quedará habilitada para percibir una suma cercana a los USD 900 millones, cifra equivalente a 600 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG).
El Poder Ejecutivo garantizó así el aval de los cuadros técnicos para dar seguimiento al esquema pactado, debiendo aguardar el cumplimiento de los tiempos formales para la recepción de los recursos. El respaldo institucional coexiste con dos metas complejas en la agenda inmediata: sostener el ritmo de acumulación de divisas y reanimar la dinámica de una economía que muestra dificultades para consolidar su reactivación.
Con información de BAE Negocios - Grupo Crónica.