Comodoro Rivadavia
Continúa la preocupación por las chinches en la Escuela 143
La presencia de chinches en la Escuela 143 continúa generando preocupación entre las familias de la comunidad educativa. En diálogo con Crónica, Maximiliano, padre de un alumno de la institución, manifestó su inquietud por las consecuencias que puede tener la plaga y confirmó que decidió no enviar a su hijo a clases hasta que se encuentre una solución al problema.
“Estoy bastante preocupado por el tema de la salud de los nenes, más que nada. Y obviamente la salud de la familia, porque son plagas que se propagan”, sostuvo. En ese sentido, advirtió que se trata de insectos difíciles de detectar y que pueden trasladarse de un lugar a otro sin que las personas lo adviertan.
“No son muy visibles a la vista. Por ahí uno puede sentarse acá afuerita y capaz que se llevó una o dos chinches y ya es una plaga en otro lado”, explicó.
Si bien destacó el trabajo del equipo directivo, consideró que es necesario evaluar otras alternativas para terminar con la situación. “Yo, gracias a Dios, no tengo nada que decir del equipo directivo porque la verdad que se maneja muy bien, pero entiendo el tema de que ellos tienen órdenes que seguir”, señaló.
Sin embargo, planteó que también debería contemplarse la voluntad de los padres que buscan colaborar para resolver el problema. En ese marco, reconoció que cualquier intervención debe realizarse con precaución, especialmente por el uso de productos químicos, aunque cuestionó la efectividad de las tareas de fumigación. “Estaría bueno que por ahí se considere y no darle todo a una empresa que capaz te puso una sola bomba que son 30 metros cuadrados y la escuela son 500 o 600 metros cuadrados”, expresó.
Para graficar la situación, comparó la presencia de chinches con una cadena de contagio dentro de un mismo espacio. “Esto es un cajón con una manzana podrida y las manzanas podridas se pudren todas y están en el mismo lugar”, manifestó.
Tres fumigaciones y el reclamo de las familias
Uno de los puntos que más preocupa al padre es que, según recordó, ya se habrían realizado tres fumigaciones en la institución, sin que el problema se encuentre resuelto. “Por eso, efectivamente, el fumigador está haciendo las cosas mal”, sostuvo, al cuestionar los resultados de las intervenciones.
Además, consideró que sería importante dialogar con las familias que pudieran estar vinculadas con la aparición de la plaga, aunque aclaró que se trata de una situación que puede afectar a cualquier persona y que no debe interpretarse como algo negativo. “Es algo totalmente común, no significa nada malo. Es un bichito que te puede llevar a tu casa. Vos estuviste en la escuela, te lo podés llevar a tu casa, cualquiera de ustedes”, remarcó.
En ese sentido, pidió que se trabaje con las familias para encontrar una solución y sostuvo que, si no hay colaboración, deberán tomarse las medidas necesarias para evitar que la situación continúe. “Acá lo que está es la salud de los nenes, que en este caso vendría a ser lo primordial”, enfatizó.
Decidió no enviar a su hijo a clases
Por el momento, las actividades escolares no fueron suspendidas. Sin embargo, Maximiliano aseguró que tomó la decisión de que su hijo no asista hasta que se resuelva la presencia de chinches. “Yo por lo menos a mi hijo no lo traje y no lo voy a mandar”, afirmó. También explicó que le preocupa el impacto económico que podría tener una eventual propagación de los insectos en su vivienda, ya que una infestación podría obligarlo a realizar gastos importantes.
“Yo tampoco cuento con el dinero necesario si por ahí llega a haber una fumigación en mi casa, tengo que tirar colchones y todas las cosas”, advirtió.
Finalmente, anticipó que buscará reunirse con el equipo directivo. “Voy a buscar al equipo directivo para ver qué es lo que quieren hacer y, si van a hacer las cosas bien, voy a estar al pie del cañón”, concluyó, y reiteró que mantendrá su decisión de no enviar a su hijo a la escuela hasta que se encuentre una solución.