Es la quinta fumigación en el año
Comodoro: la Escuela 711 suspende las clases por una plaga de chinches
La presencia de chinches en la Escuela 711 de Comodoro Rivadavia volvió a generar preocupación en la comunidad educativa y obligó a suspender las actividades para avanzar con una nueva desinfección. Se trata de la quinta intervención de este tipo que se realizará durante el ciclo lectivo, pese a los trabajos anteriores para intentar erradicar la plaga.
En diálogo con Crónica, la supervisora del nivel secundario, Lorna Cárcamo, explicó que la problemática no es nueva y que desde el Ministerio de Educación se viene acompañando el proceso de fumigación. En esta oportunidad, se autorizó la suspensión de actividades a partir del mediodía de este miércoles para avanzar con una nueva estrategia de control.
“Hay una problemática instalada que tiene que ver con la plaga de chinches, pero no es una problemática nueva, sino que esta es la quinta desinfección que se va a realizar a lo largo de este ciclo escolar en la institución educativa”, señaló.
La supervisora remarcó que la prioridad es preservar la salud de quienes asisten a la escuela y que, a pesar de los esfuerzos realizados, los insectos volvieron a aparecer. La institución alberga a más de mil familias, por lo que también se busca involucrar a los hogares en las medidas de prevención.

Una fumigación intensiva que no dio el resultado esperado
Uno de los antecedentes más recientes se registró en septiembre, cuando fue necesario interrumpir las clases durante varios días para realizar una doble fumigación. Según detalló Cárcamo, el procedimiento incluyó el retiro de cortinas y pizarrones, el movimiento de muebles y la limpieza de los distintos espacios. “Se inició el martes, se bajaron los pizarrones, se corrieron los muebles, se sacaron las cortinas, se dieron vuelta los bancos y se fumigó el martes. El miércoles se volvió a fumigar”, relató.
La suspensión se extendió desde el martes hasta el viernes, teniendo en cuenta que el lunes había sido feriado. Sin embargo, pese a la intensidad de las tareas, el martes se volvió a detectar la presencia de chinches en el establecimiento. “Creíamos que con la que hicimos en septiembre, que fue muy intensa, íbamos a estar bien. Evidentemente no hizo el efecto que queríamos”, reconoció la supervisora.
Cárcamo también indicó que durante la revisión de las cortinas no encontraron insectos, por lo que consideran que podrían estar ingresando al establecimiento a través de las pertenencias de los estudiantes. “Estamos estimando que por ahí son trasladadas en mochilas, en zapatos, en la ropa, y a partir de ahí se genera la problemática que conocemos”, explicó.
Buscan implementar fumigaciones semanales durante los fines de semana
Ante la persistencia de la plaga, se prevé implementar un método de fumigación diferente. De acuerdo con lo informado por la supervisora, se utilizarían dispositivos de humo para reforzar el tratamiento y se buscará organizar un protocolo que permita sostener las tareas de manera semanal hasta fin de año.
“La idea es armar un protocolo de acá a fin de año, donde la fumigación se lleva adelante el día sábado, para el domingo con las bombitas, hasta todas las semanas. Tristemente vamos a tener que hacerlo semanalmente”, sostuvo.
El objetivo es que las intervenciones se realicen durante los fines de semana para reducir el impacto en la presencialidad de los estudiantes y evitar nuevas suspensiones de clases. La estrategia contempla continuar probando distintas alternativas hasta conseguir controlar la plaga.
Piden a las familias revisar sus viviendas
Desde la escuela también emitieron un comunicado dirigido a las familias para solicitar su colaboración en la detección de posibles focos de chinches en los hogares. La recomendación es revisar colchones, cortinas, muebles y otros elementos donde puedan alojarse los insectos.
Cárcamo aclaró que la presencia de esta plaga no está necesariamente relacionada con las condiciones socioeconómicas de las familias. “Esto no está vinculado a una condición social. Ustedes saben que por ahí uno alquila una casa y, en un mueble, en un colchón, en un traslado, puede suceder”, expresó.
La supervisora insistió en que el trabajo conjunto entre la institución y las familias será fundamental para intentar resolver el problema. La intención es que la comunidad educativa pueda realizar controles en sus casas y contribuir a evitar que los insectos vuelvan a ingresar al establecimiento.
La problemática también afecta a otras escuelas
La situación de la Escuela 711 no sería un caso aislado. Cárcamo afirmó que tienen conocimiento de otros establecimientos educativos que debieron realizar fumigaciones por la presencia de distintos insectos.
En el caso de la Escuela 711, detalló que anteriormente también se habían detectado roedores y cucarachas, situaciones que pudieron ser controladas. En este contexto, la nueva intervención se suma a las tareas de desinfección y desratización que se vienen realizando durante el año.
Mientras se avanza con el nuevo procedimiento, el equipo directivo continuará con el plan de contingencia elaborado para sostener el vínculo pedagógico con los estudiantes. La propuesta contempla el envío de actividades para trabajar desde los hogares mediante la virtualidad, con el objetivo de reducir la pérdida de contenidos durante la suspensión de las clases presenciales.
“Se va a continuar con el plan de contingencias que ya fue previamente elaborado para que puedan trabajar de manera domiciliaria, a través de la virtualidad, en donde se les envían actividades para no perder el vínculo escuela-estudiante”, concluyó Cárcamo.