La jueza Loretta Preska cerró el caso YPF en primera instancia

La justicia estadounidense dio un paso clave en el caso YPF. La jueza Loretta Preska dejó sin efecto la sentencia contra Argentina y cerró la etapa de primera instancia. El conflicto legal, que involucra reclamos millonarios, podría llegar ahora a la Corte Suprema de Estados Unidos
martes 20 de octubre de 2026
La jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, dejó sin efecto formalmente su sentencia contra la Argentina y dio por cerrada la etapa de primera instancia en el juicio por la estatización de YPF.
La jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, dejó sin efecto formalmente su sentencia contra la Argentina y dio por cerrada la etapa de primera instancia en el juicio por la estatización de YPF.

La jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, dejó sin efecto la sentencia contra la Argentina por la estatización de YPF y cerró formalmente la etapa de primera instancia en el juicio que se tramita en Estados Unidos.

La magistrada tomó esta determinación tras acatar el fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito, que en marzo pasado revocó la condena millonaria original. Con esta resolución, queda anulado el fallo de 2023 que obligaba al Estado argentino a pagar US$16.100 millones, cifra que, sumando intereses, superaba los US$18.000 millones.

La decisión de la Cámara se basó en la conclusión de que se interpretó de manera errónea la legislación argentina, al determinar que el estatuto de la petrolera no constituye un contrato bilateral que habilite reclamos por daños de terceros.

El futuro del litigio en la Corte Suprema

Tras el cierre de la instancia ordinaria, el fondo Burford Capital, financista de la demanda, presentó un recurso de *certiorari* ante la Corte Suprema de Estados Unidos a principios de octubre. En su escrito, los demandantes calificaron la decisión de la Cámara como "gravemente errónea, totalmente sin precedentes y de consecuencias extremadamente relevantes".

No obstante, el máximo tribunal estadounidense no tiene la obligación de tratar el caso, ya que solo selecciona una pequeña fracción de las miles de peticiones que recibe anualmente. Mientras tanto, el fondo mantiene abierta una vía paralela mediante un reclamo arbitral ante el CIADI, el organismo de resolución de disputas del Banco Mundial.