Francia decretó toques de queda parciales después de dos jornadas de disturbios y saqueos

El gobierno francés decretó toques de queda parciales a raíz de los graves disturbios y saqueos registrados durante el fin de semana. El primer ministro Sébastien Lecornu instruyó limitar la circulación nocturna, mientras el presidente Emmanuel Macron solicitó revisar los operativos de seguridad.
lunes 19 de octubre de 2026

El Gobierno de Francia decretó este lunes toques de queda parciales nocturnos tras dos jornadas consecutivas de disturbios y saqueos en distintas ciudades, desatados en el marco de protestas masivas por el costo de vida.

La determinación fue comunicada formalmente por el primer ministro Sébastien Lecornu luego de encabezar una reunión urgente del comité de crisis. El jefe de gobierno instruyó a los prefectos de cada departamento para articular con las autoridades comunales los perímetros donde se limitará el tránsito civil. "Pedí a los prefectos decretar varios toques de queda parciales", afirmó el funcionario al término del encuentro ministerial.

El plan gubernamental intenta contener los desmanes cometidos por grupos radicalizados al margen de las marchas ciudadanas pacíficas. Tanto en la noche del sábado como en las últimas horas del domingo, distintos centros urbanos sufrieron la quema deliberada de barricadas, destrozos de mobiliario y asaltos a locales comerciales.

Restricciones activas y revisión del accionar policial

Frente al avance de la tensión, varias localidades comenzaron a implementar normativas de excepción. En Marsella se determinó la prohibición de efectuar concentraciones públicas durante la tarde, en tanto que en el municipio de Denain, próximo a la frontera con Bélgica, ya rige una veda de circulación nocturna que se extenderá hasta el próximo domingo.

Por su parte, el presidente Emmanuel Macron reconoció fallas en la contención de los episodios violentos y convocó a reformular las tácticas de las fuerzas de seguridad. El mandatario instó a implementar "nuevos modos operativos" con el propósito expreso de "poner fin a los fenómenos de barricadas y saqueos" que afectaron a las principales urbes del territorio galo.