Un vendedor de lácteos salvó a dos niños de un incendio con un matafuego
Enzo Albornoz, es vendedor de lácteos y este jueves escuchó los gritos desesperados de dos pequeños mientras se encontraba trabajando. Sin dudarlo, cruzó la calle, los puso a salvo y, junto a otro hombre, logró extinguir las llamas antes de la llegada de los bomberos y la policía.
Un acto de valentía y solidaridad permitió rescatar a dos niños de 11 y 9 años en una vivienda de Ingeniero Strasser de un incendio en una vivienda de Standart Norte.
En diálogo con Crónica, Enzo relató cómo vivió los dramáticos momentos y aseguró que su única preocupación fue ponerlos a salvo.
“Escuché a los nenes gritando desesperados y enseguida me crucé de calle para ver qué pasaba”, contó sobre los primeros instantes de una situación que lo llevó a actuar sin dudarlo. Al acercarse a la vivienda, advirtió que algo grave estaba ocurriendo. “Cuando llegué, vi que salía mucho humo de adentro de la casa”, recordó. Según explicó, los niños volvieron a ingresar a la casa para mostrarle de dónde provenía el fuego. Al entrar, observó que las llamas se concentraban en un sector utilizado como lavadero, por lo que decidió sacarlos rápidamente al exterior.

“Entré con los chicos, vi que había mucho fuego en la parte del lavadero y los saqué para afuera”, relató.
Una vez que los pequeños estuvieron a salvo, Albornoz fue hasta su vehículo para buscar el matafuego que llevaba debajo del asiento. En ese momento, otro hombre, un albañil que realizaba trabajos de construcción en una casa lindera se sumó a la intervención y colaboró para combatir el incendio.
“Con el matafuegos terminamos de apagar el incendio hasta que llegaron la policía y los bomberos”, señaló.
Los niños estaban solos
Uno de los aspectos que más le llamó la atención fue que los pequeños se encontraban sin la presencia de un adulto responsable en la vivienda.
“Los chicos estaban solos, no había ningún adulto responsable en la casa”, manifestó Albornoz al recordar la desesperación de los niños, que salieron a pedir ayuda ante el avance del fuego. Consultado sobre lo que sintió al intervenir, aseguró que no llegó a pensar en otra cosa que no fuera ayudarlos. “Solamente quería que no les pasara nada y que estuvieran bien”, expresó el héroe de la tarde.
Después de lo ocurrido, Albornoz destacó la importancia de contar con un matafuego en el vehículo, un elemento que en esta oportunidad resultó fundamental para controlar el incendio antes de la llegada de los bomberos.
“Había hablado con mi señora y con mi familia sobre la importancia de tener un matafuegos en el auto”, contó, al explicar que disponer de ese recurso permitió colaborar para evitar que la situación se agravara.
Lejos de considerarse un héroe, el hombre destacó también la participación de quien se sumó al rescate y ayudó a combatir las llamas. Para él, lo importante fue que los niños estuvieran fuera de peligro.
Con humildad, resumió su accionar en una frase que refleja el espíritu solidario con el que actuó: “Mientras se pueda ayudar, uno ayuda nada más”.