DESMIENTEN UNA PROHIBICIÓN PARA INGRESAR AL MAR
Alarma por la muerte de ballenas en Chubut: Ambiente confirmó una cifra "extraordinaria" y busca las causas
La muerte de ballenas en las costas de Chubut encendió una señal de alarma por la magnitud de los casos registrados durante esta temporada. Desde la Secretaría de Ambiente de la provincia calificaron como “extraordinario” el número de ballenatos muertos y confirmaron que continúa la investigación para determinar qué factores desencadenaron esta situación.
El secretario de Ambiente, Juan José Rivera, explicó a la prensa que se identificaron dos fenómenos diferentes: uno que afecta principalmente a las crías y que presenta características inusuales, y otro que involucra a ejemplares adultos, con una posible vinculación con toxinas presentes en la cadena alimentaria.

La preocupación radica no solo en la cantidad de animales muertos, sino también en la falta de respuestas definitivas sobre las causas. Los investigadores trabajan sobre distintas hipótesis, aunque por el momento ninguna fue confirmada.
Una bacteria bajo la lupa por la muerte de ballenatos
El episodio más preocupante es el que afecta a las crías de ballena. Según explicó Rivera, los estudios detectaron una bacteria habitual del ambiente marino, que incluso puede encontrarse en la mucosa de peces destinados al consumo humano.
La incógnita científica es por qué ese microorganismo habría provocado este año una enfermedad sistémica, capaz de afectar al organismo de los animales de manera generalizada.
Entre las hipótesis se analiza la posibilidad de que la bacteria haya adquirido mayor capacidad patógena, que los ballenatos presentaran una condición corporal más débil o que no hubieran recibido suficiente inmunidad materna a través de la leche.
También se estudia la posible incidencia del fenómeno de El Niño y del aumento de la temperatura del agua. Sin embargo, el funcionario consideró prematuro atribuir las muertes a factores climáticos específicos sin contar con resultados concluyentes.
Ejemplares adultos y la sospecha de toxinas
El segundo fenómeno bajo investigación involucra a ballenas adultas. En estos casos, los especialistas consideran que las muertes pueden estar relacionadas con procesos naturales que se registran periódicamente en el ecosistema marino.
Una de las principales líneas de investigación apunta a la posible presencia de toxinas paralizantes. Las necropsias realizadas a los ejemplares encontraron el tracto digestivo lleno de alimento compatible con una exposición a este tipo de sustancias.
La hipótesis todavía debe ser confirmada mediante análisis de laboratorio. Por eso, los equipos científicos continúan recolectando muestras para establecer si existe una relación directa entre esas toxinas y los fallecimientos.
Esperan los resultados y no descartan más casos
La cifra definitiva de ballenas muertas todavía no está cerrada. Ambiente continúa contabilizando los ejemplares y clasificándolos de acuerdo con el tipo de afección detectada, aunque Rivera anticipó que el número será superior al de temporadas anteriores.
Además, advirtió que podrían aparecer nuevos animales muertos en las costas. Entre los factores que pueden influir mencionó la acumulación de biotoxinas y la acción de los vientos del noreste, que pueden acercar los ejemplares a sectores costeros más poblados.

Las muestras fueron distribuidas entre la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) y un laboratorio de Tandil. Los resultados se esperan dentro de las próximas dos o tres semanas.
En paralelo, continuará el muestreo de agua en ambos golfos y el análisis de zooplancton y moluscos bivalvos para detectar posibles episodios de marea roja y determinar si existe presencia de biotoxinas en el ambiente.
Desmienten una prohibición para ingresar al mar
En medio de la preocupación por la mortandad, Rivera respaldó el comunicado del municipio de Puerto Madryn que desmintió versiones sobre una supuesta prohibición de ingresar al mar.
El funcionario cuestionó la circulación de información falsa y pidió responsabilidad frente a una situación que requiere el trabajo coordinado de los organismos públicos y la comunidad científica.
“Hay que atajar el problema, trabajar todos juntos y dejar que la comunidad científica haga lo que tiene que hacer”, sostuvo.
Mientras avanzan los estudios, la temporada de ballenas se acerca a su final. Según explicó Rivera, los ejemplares llegaron entre veinte y veinticinco días antes de lo habitual y, si ya comenzaron a alimentarse, podrían estar próximos a abandonar el golfo.
Por ahora, la prioridad es determinar qué provocó la mortandad extraordinaria de ballenatos, establecer si las toxinas explican las muertes de adultos y conocer la verdadera dimensión de un fenómeno que mantiene en alerta a los especialistas en la costa chubutense.