El huillín regresa al Parque Nacional Los Alerces tras 40 años de ausencia
Tras cuatro décadas de ausencia, el Parque Nacional Los Alerces confirmó el regreso del huillín, una nutria nativa cuya presencia en el río Grande marca un hito histórico para la conservación de la biodiversidad en la Patagonia.
El hallazgo fue ratificado por el Cuerpo de Guardaparques y el área de Conservación del parque, quienes detectaron rastros e indicios de la especie en el sector del río Grande. Aunque la nutria se consideraba prácticamente desaparecida desde los años 80, una serie de avistamientos esporádicos iniciados en 2019 y consolidados en las últimas semanas confirman un proceso de recolonización ambiental de alto valor.
Este mamífero, conocido científicamente como Lontra provocax, es una pieza fundamental en la cadena trófica de los ecosistemas acuáticos del sur de Argentina y Chile.

Un bioindicador de la salud ambiental
La reaparición del huillín no es un dato menor, ya que, al ser un predador tope de agua dulce, su presencia actúa como un bioindicador de la pureza de los ríos. "Esta nutria solo habita en ambientes acuáticos limpios, con vegetación costera tupida que le brinde refugio y una abundante población de crustáceos", señalaron los especialistas.
La recolección de datos ha sido posible gracias al trabajo conjunto entre técnicos, pobladores locales, guías de pesca y prestadores turísticos que recorren los lagos del área protegida.
Medidas para asegurar la supervivencia
Ante este escenario, las autoridades del Parque Nacional reforzaron el llamado a la responsabilidad ciudadana para garantizar que la recolonización se consolide.
Entre las pautas fundamentales se destaca el manejo estricto del fuego, la gestión responsable de residuos para evitar la contaminación de los cursos de agua y la prohibición absoluta del ingreso con mascotas, como perros y gatos, los cuales representan una amenaza directa por ataques o transmisión de enfermedades mortales para esta especie catalogada en peligro crítico de extinción.