Industria periodística
Editorial Perfil presentó una demanda contra OpenAI y Microsoft por uso indebido de contenidos
La empresa argentina acusa a las tecnológicas de rastrear, almacenar y utilizar sistemáticamente sus contenidos periodísticos sin autorización ni compensación económica, marcando un hito en la defensa de la propiedad intelectual en el país. La demanda fue formalmente presentada ante la Justicia Civil y Comercial Federal.
La batalla por la propiedad intelectual
La presentación judicial cuenta con el respaldo de pericias técnicas que demuestran el uso de técnicas masivas de scraping, tokenización y vectorización de contenidos. Según la editorial, estas herramientas habrían logrado eludir muros de pago para extraer investigaciones, crónicas y entrevistas exclusivas, utilizándolas como insumo para el entrenamiento de grandes modelos de lenguaje.
Desde la compañía explicaron que el uso de sus producciones como "materia prima gratuita" permite a las tecnológicas generar productos comerciales valuados en miles de millones de dólares, los cuales compiten directamente con los medios tradicionales al desviar el tráfico de lectores hacia sus propias interfaces.
El impacto en el modelo de negocio
El conflicto central radica en la sostenibilidad económica de la industria periodística. Los editores sostienen que la inteligencia artificial no solo se apropia del valor del trabajo humano, sino que sustituye la marca del medio original, eliminando los ingresos publicitarios necesarios para financiar el periodismo de calidad.
Mientras que medios como The New York Times, Folha de S. Paulo en Brasil y diversos consorcios internacionales también han iniciado litigios similares en Estados Unidos y Canadá, el panorama global se encuentra dividido. Otros grandes conglomerados, como Financial Times y Axel Springer, han optado por firmar acuerdos comerciales millonarios, dejando planteado un escenario donde la justicia y los pactos privados redefinen el futuro de la información en la era digital.
¿Cómo es utilizada la información por parte de los modelos de IA?
Las compañías tecnológicas emplean rastreadores web para recolectar masivamente crónicas, entrevistas y columnas de opinión. Este material es procesado mediante técnicas de tokenización y vectorización para alimentar a herramientas como ChatGPT o Microsoft Copilot. Según denuncian diversos consorcios, los algoritmos no solo procesan contenido abierto, sino que logran vulnerar muros de pago para acceder a información exclusiva. Además, al ofrecer respuestas directas, estas plataformas evitan que los usuarios visiten los portales originales, privando a los medios de tráfico esencial para poder vender publicidad.
Esta dinámica generó una crisis en el modelo de negocio tradicional, donde la pérdida de visitas se traduce en una caída drástica de los ingresos publicitarios y de suscripciones. Editores califican esta situación como un "extractivismo" de datos, señalando una profunda asimetría de mercado. Mientras gigantes internacionales han logrado acuerdos de licencia millonarios, los medios de menor escala denuncian una postura evasiva por parte de las Big Tech. A esto se suma el riesgo reputacional, ya que cuando la inteligencia artificial "alucina" o genera información falsa, suele atribuir erróneamente dichos datos a la fuente periodística original, afectando la credibilidad de las marcas informativas.
Editorial Perfil marca un precedente en la materia, y ya se espera que más integrantes de la industria periodística hispana avancen en el mismo sentido o en negociaciones que beneficien a todas las partes.