Un ministro israelí pide "matar a 40 personas por noche" en Gaza
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, generó una fuerte polémica al exigir que las fuerzas israelíes ejecuten entre 30 y 40 asesinatos selectivos cada noche en la Franja de Gaza. Estas declaraciones ocurren mientras el gobierno de Benjamin Netanyahu enfrenta una creciente presión de Estados Unidos para concretar un plan de tregua y desarme de Hamas.
Posturas radicales en el gabinete israelí
Ben Gvir, referente de la coalición de gobierno, no solo pidió intensificar las operaciones militares, sino que abogó abiertamente por la expulsión masiva de palestinos y la instalación de asentamientos israelíes en todo el enclave. "Considero que toda Gaza es nuestra", afirmó el funcionario, quien sostiene que los miembros de organizaciones armadas no deberían tener opción de emigrar, sino "ser eliminados".
Aunque el ministro no posee autoridad directa sobre las Fuerzas de Defensa de Israel, su influencia en la Policía Nacional y el sistema penitenciario lo posiciona como un actor clave que desafía la estrategia de moderación solicitada por Washington.
La mediación de Estados Unidos en Jerusalén
En paralelo a estas tensiones internas, el presidente Donald Trump ha instado públicamente a Israel a reducir sus ataques, argumentando que Hamas ha mostrado disposición para deponer las armas. Con el objetivo de destrabar el conflicto, Jared Kushner se reunió en Jerusalén con Netanyahu para discutir un plan de desarme supervisado por militares estadounidenses.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, que incluyen la participación de figuras como Tony Blair, las conversaciones no lograron un avance decisivo debido a la negativa de Netanyahu de retirar tropas antes de que Hamas entregue la totalidad de su armamento.
El impacto en la política local
La postura de Ben Gvir es respaldada por otros sectores de la derecha, como el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, quien insiste en la destrucción total de Hamas y el control permanente de Gaza. Este escenario de confrontación política se intensifica ante la proximidad de las elecciones parlamentarias de octubre, donde el partido Poder Judío busca capitalizar un discurso ultranacionalista que choca frontalmente con la hoja de ruta propuesta por la administración estadounidense para la reconstrucción del territorio.
Redactado con información de Reuters