Innovación y sustentabilidad nacional
El INTI creó un empaque 100% biodegradable a partir del micelio de hongos para reemplazar al plástico
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) fue distinguido con el Certificado de Interés “Bioproducto Argentino” en la categoría Investigación gracias a su propuesta de biofabricación de envolturas miceliadas. La pauta de reconocimiento fue concedida por el Ministerio de Economía de la Nación mediante el Programa Bioproducto Argentino y cobró carácter oficial con su publicación en el Boletín Oficial a través de la Disposición 5/2026.
La condecoración remitida al Instituto Nacional de Tecnología Industrial pondera el trabajo de su Laboratorio de Biobasados de la Planta de Bioprocesos de Biotecnología Industrial, enfocado en el desarrollo de biomateriales funcionales, biodegradables y biobasados elaborados mediante la utilización de sustratos residuales provenientes de procesos industriales.
Propiedades e innovación en biotecnología aplicada
La certificación entregada al organismo, oficializada en la Disposición 5/2026 del Boletín Oficial, establece que la iniciativa de “Packaging miceliado” presenta como mínimo un 90% de material biobasado. La propuesta constituye una alternativa disruptiva por el uso de biotecnología para elaborar un insumo 100% biodegradable y compostable a partir del procesamiento de desechos del sector agrícola.
La fabricación del novedoso material se consiguió mediante el crecimiento supervisado de micelio sobre corteza de girasol y viruta de álamo, una combinación que permite obtener elementos moldeables con aptitud para sustituir a los plásticos tradicionales en el rubro del empaquetado.
“El micelio es un material vivo, literalmente, que crece, se moldea y reemplaza al plástico”, explica Laura Toyé, del Departamento de Bioprocesos del INTI, a cargo del desarrollo. El componente corresponde a la estructura vegetativa de los hongos y se encuentra integrado por millones de filamentos microscópicos entrelazados que poseen la capacidad de aglomerar sustratos, originando bloques compactos, porosos y livianos que adquieren la figura de la matriz que los contiene.

Ventajas funcionales y sectores de aplicación
Las piezas elaboradas mediante este procedimiento reportan múltiples beneficios: se trata de un recurso atóxico e íntegramente biodegradable que, según su composición particular, puede incorporar propiedades funcionales como aislamiento acústico, baja conductividad térmica, resistencia a la compresión y una elevada tolerancia al fuego.
El producto derivado de estas labores se traduce en un envase funcional, resistente y adaptado a las exigencias de consumidores e instituciones con compromiso ecológico.
Estos bioenvases resultan una alternativa propicia para firmas dedicadas a la cosmética natural, compañías de alimentos secos, manufacturas artesanales y proyectos emprendedores con interés en transmitir valores de sostenibilidad a través de sus coberturas.
La línea de trabajo -que contó con la colaboración de Laura Matos, directora de Biotecnología; Mariela Catone y Romina Soledad Álvarez, del Departamento de Bioprocesos; y de Raúl Fabio Itria, de la Subgerencia de Áreas de Conocimiento- se inserta en las investigaciones promovidas por la entidad para incentivar el aprovechamiento de subproductos industriales y aportar opciones innovadoras para la producción nacional.
La asignación del certificado ratifica el compromiso del Instituto con el conocimiento y la innovación tecnológica.