Rusia intensifica ataques contra Ucrania: nueve muertos y 20 heridos

Tragedia en Ucrania: una nueva oleada de ataques rusos dejó al menos nueve muertos y 20 heridos en diversas regiones del país. Las autoridades ucranianas reportan daños en infraestructura industrial y civil, mientras el presidente Zelensky reclama mayor apoyo internacional en sistemas de defensa.
martes 11 de agosto de 2026

Una nueva oleada de ataques rusos con drones y misiles contra diversas regiones de Ucrania dejó un saldo trágico de al menos nueve personas fallecidas y 20 heridas durante la madrugada de este martes.

La ofensiva alcanzó puntos estratégicos como Zaporizhzhia, Dnipropetrovsk, Kharkiv y la capital, Kiev. En Zaporizhzhia, el jefe de la administración militar regional, Iván Fédorov, confirmó que seis personas perdieron la vida y 19 resultaron heridas tras el impacto contra instalaciones e infraestructuras industriales. El funcionario compartió imágenes de un vehículo calcinado, evidenciando la magnitud de la destrucción en la zona.

Por su parte, en la región de Dnipropetrovsk, el jefe militar local, Oleksandr Ganja, reportó la muerte de tres personas, entre ellas un adolescente de 15 años, tras una serie de ataques con drones y artillería que afectaron a cinco distritos. Mientras tanto, en la ciudad de Zlatopil, ubicada en Kharkiv, el alcalde Mikola Bakcheiev informó sobre daños en infraestructuras civiles y al menos un herido tras los bombardeos.

Crisis de defensa y suministros

Estos ataques ocurren en un contexto de creciente tensión, marcado por las advertencias del presidente Volodimir Zelensky sobre el despliegue de tropas norcoreanas y el uso de misiles balísticos de dicho origen por parte de Moscú. Ante esta amenaza, el mandatario ucraniano ha reiterado la urgencia de recibir más sistemas de defensa Patriot.

"¿Nos suministrarán misiles cada mes? Sí. Tenemos acuerdos. ¿Son suficientes estos misiles? No", declaró Zelensky tras reunirse con el presidente serbio Aleksandar Vucic. El líder ucraniano enfatizó que el suministro actual es un tercio menor al del año anterior, lo que complica la protección de la población civil y la infraestructura estratégica frente a la intensificación de los ataques rusos con misiles balísticos, proyectiles que solo pueden ser interceptados por sistemas avanzados como los Patriot estadounidenses.