Relevamiento global de la OCDE
Alertan que 1 de cada 3 personas vive con una enfermedad crónica y esto exige transformar los modelos sanitarios
En la actualidad, una de cada tres personas padece una enfermedad crónica o una afección de salud de larga duración, de acuerdo a las métricas difundidas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), un organismo internacional abocado a la formulación de políticas públicas para el bienestar social.
En este contexto, un reciente relevamiento invita a reflexionar sobre las formas de brindar un mejor acompañamiento a quienes atraviesan patologías de prolongada extensión, al tiempo que resalta la trascendencia de profundizar los esquemas de prevención, articulación y continuidad en el cuidado de los pacientes a lo largo de los años.
Según se desprende del informe, las afecciones crónicas, definidas como aquellas que se extienden en el tiempo y demandan asistencia y seguimiento médico permanente, engloban cuadros como la hipertensión arterial, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, diversas neoplasias y patologías vinculadas a la salud mental, entre otras variantes.
Sobre este punto, el trabajo denominado The Value of Chronic Care de la firma Zurich Insurance Group remarca que, si bien se observa una disminución en la mortalidad prematura, un amplio porcentaje de la población convive durante años o décadas con estas condiciones, situación que genera inéditos desafíos para los individuos, las estructuras sanitarias y la comunidad en general.
El documento, que examinó la realidad de los 38 Estados miembros que conforman la OCDE, advierte que naciones con disponibilidades presupuestarias y recursos sanitarios equivalentes pueden registrar resultados dispares según la modalidad en que estructuran la atención, aseguran la permanencia de los tratamientos y garantizan un acceso oportuno y coordinado a los servicios de salud.
La Argentina por el momento no es parte de la OCDE, pero se encuentra formalmente en el proceso de adhesión para convertirse en un Estado miembro. De todos modos el informe es válido por la cantidad y variedad de países cuyas realidades fueron analizadas y los parámetros utilizados.

Los principales hallazgos del relevamiento internacional
Entre sus conclusiones fundamentales, el informe enfatiza la urgencia de complementar los esquemas asistenciales tradicionales mediante un impulso superior a la prevención, la detección precoz de los cuadros y el seguimiento integral sostenido.
Asimismo, el trabajo evidencia que, en un número significativo de países, los recursos destinados a programas preventivos continúan representando una fracción acotada de la inversión total en salud al compararse con los fondos dirigidos al abordaje de las patologías ya consolidadas.
Bajo ese prisma, el reporte concluye que el incremento de las dolencias de larga duración plantea un reto compartido entre múltiples actores -incluyendo a los prestadores públicos y privados de salud y a las compañías aseguradoras-, abriendo oportunidades para aportar mediante la prevención, el acompañamiento continuo y el diseño de herramientas que promuevan el bienestar general y la solidez financiera de las personas en el tiempo.
Respecto al panorama en América Latina, el relevamiento deja ver escenarios heterogéneos. Por un lado, países como Chile, Colombia y Costa Rica reflejan de momento un menor impacto de patologías crónicas, favorecidos por la presencia de poblaciones de menor edad promedio; en contraposición, México afronta un escenario de mayor complejidad ante este fenómeno sanitario.
Con información de NA.