Historia y liderazgo

De humilde actriz a "Evita": El legado de la mujer que transformó la política argentina

Un repaso por la vida y el impacto social de Eva Duarte de Perón, la impulsora del sufragio femenino y defensora de los sectores vulnerables que marcó a fuego la historia del país.
domingo 26 de julio de 2026

Eva Duarte de Perón murió a los 33 años, pero para entonces ya había vivido varias vidas. Fue actriz, trabajadora de la radio, dirigente política, impulsora del voto femenino y referente de los sectores populares. En apenas poco más de una década, la joven que había llegado desde Los Toldos a Buenos Aires se convirtió en Evitauna de las figuras más influyentes y controvertidas de la historia argentina.

Eva nació el 7 de mayo de 1919 en Los Toldos, provincia de Buenos Aires. Era hija de Juan Duarte, un estanciero y dirigente político conservador de Chivilcoy, y de Juana Ibarguren, hija de un carrero y una puestera criolla.

En 1935, con 15 años, dejó su pueblo y viajó a Buenos Aires. La ciudad no la recibió con facilidad. Durante sus primeros años vivió en pensiones y atravesó dificultades económicas mientras intentaba construir una carrera como actriz.

Su vida comenzó a cambiar en 1943, cuando consiguió trabajo en la radio. La actividad le permitió mejorar su situación económica y también la acercó al mundo sindical. Ese mismo año participó de la creación de la Asociación Radial Argentina, el primer sindicato de trabajadores de la radiofonía, y llegó a ocupar su presidencia.

De Eva Duarte a Evita Perón

A comienzos de 1944, Eva conoció a Juan Domingo Perón. Él era entonces un coronel con creciente influencia dentro del gobierno. Ella era una actriz de radio que comenzaba a ganar reconocimiento.

El vínculo entre ambos modificó el rumbo de sus vidas. Se casaron en 1945 y, desde entonces, Eva dejó de ser solamente la compañera de Perón. Construyó un espacio político propio.

Cuando Perón fue encarcelado en la Isla Martín García, Eva participó de la campaña de agitación social que desembocó en la movilización del 17 de octubre de 1945. La jornada marcó el nacimiento del peronismo como movimiento de masas y consolidó el vínculo entre Perón y los trabajadores.

A partir de entonces, Eva comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante en la política argentina. Pero no lo hizo desde un cargo formal. Su poder se construyó en el contacto directo con la gente, en los sindicatos, en los actos públicos y en la relación cotidiana con quienes llegaban hasta ella en busca de ayuda.

Ese vínculo hizo que los sectores populares comenzaran a llamarla Evita. El nombre no fue solamente un diminutivo; con el tiempo se convirtió en una identidad política. Eva Duarte eligió ser Evita y asumió como propia la representación de los trabajadores, las mujeres y los sectores más vulnerables.

La mujer que llevó a las mujeres a la política

El 9 de septiembre de 1947 se sancionó la Ley 13.010 de Derechos Políticos de la Mujer. La norma habilitó a las mujeres argentinas a votar y a ser elegidas para cargos públicos.

El sufragio femenino tenía detrás décadas de reclamos de distintas corrientes políticas. Sin embargo, el gobierno peronista y la movilización impulsada por Eva Perón le dieron el impulso definitivo para convertirse en ley.

"Ahora podemos votar. Mujeres compatriotas, amigas mías, ¡sepamos también votar!", dijo Eva Perón.

La primera elección nacional con participación femenina se realizó en 1951. Las mujeres representaron una nueva fuerza electoral y su llegada a las instituciones transformó el mapa político argentino.

Eva también impulsó la creación del Partido Peronista Femenino, fundado en 1949. La organización permitió construir una red política de mujeres en todo el país y promovió la incorporación femenina a la militancia, la gestión y la representación legislativa.

En las elecciones de 1951, 23 diputadas y seis senadoras nacionales llegaron al Congreso. Para una sociedad en la que las mujeres habían obtenido el derecho al voto apenas cuatro años antes, el cambio resultó profundo.

Evita y los descamisados

Si la política institucional le dio una dimensión nacional, el vínculo con los sectores populares terminó de construir el mito.

La Fundación Eva Perón, creada en 1948, se convirtió en el principal instrumento de su actividad social. La institución construyó hogares, escuelas, hospitales, proveedurías de alimentos y colonias de vacaciones. También creó la Escuela de Enfermeras.

Eva recibía a trabajadores, niños, ancianos y familias que buscaban una respuesta. Estos sectores, históricamente invisibilizados, se transformaron en protagonistas de la escena política.

Para sus seguidores, esa cercanía representaba una forma nueva de ejercer el poder. Para sus adversarios, su influencia resultaba excesiva y amenazante.

La figura de Eva generó desde el comienzo una adhesión intensa y un rechazo igualmente profundo. Su origen humilde, su pasado como actriz, su influencia sobre Perón y su protagonismo político fueron cuestionados por los sectores más conservadores.

Evita tampoco buscó moderar su discurso. En sus intervenciones públicas defendió abiertamente a los trabajadores y utilizó una retórica de confrontación con quienes identificaba como enemigos del movimiento peronista.

La candidatura a vicepresidenta y el final

En 1951, la CGT impulsó la candidatura de Eva Perón a la vicepresidencia de la Nación. La postulación generó una fuerte resistencia en sectores de las Fuerzas Armadas y dentro de la propia estructura política.

El renunciamiento, como se conoció luego a su decisión, puso fin a la posibilidad de que integrara la fórmula presidencial. También estuvo atravesado por su delicado estado de salud.

Eva murió el 26 de julio de 1952. La noticia provocó una conmoción nacional. Cerca de tres millones de personas pasaron frente a su ataúd durante los 16 días que duró el velatorio.

La mujer que había construido una relación directa con los trabajadores quedó convertida, después de su muerte, en un símbolo político.

Tres años más tarde, tras el derrocamiento de Juan Domingo Perón, la dictadura que asumió el poder secuestró el cadáver de Evita. Sus restos fueron trasladados clandestinamente a Italia y enterrados bajo un nombre falso.

El cuerpo regresó a la Argentina en 1974 y, tras ser restaurado, fue depositado en la bóveda de la familia Duarte en el Cementerio de la Recoleta.

Pero la historia de Evita no terminó con su muerte, y a más de siete décadas de aquel 26 de julio de 1952, Eva Perón continúa siendo una presencia activa en la sociedad argentina. Su nombre aparece en las discusiones sobre derechos políticos, feminismo, peronismo, asistencia social, liderazgo y memoria.

Para algunos, fue la mujer que llevó la voz de los trabajadores al centro del poder. Para otros, una figura inseparable de las tensiones y contradicciones del primer peronismo.

Para millones, sin embargo, siguió siendo simplemente Evita: la mujer que eligió el camino más difícil, el que la llevó a abandonar el lugar tradicional de esposa del presidente para convertirse en una protagonista de la política argentina.

Con información de BAE Negocios - Grupo Crónica.