Tres hijas fallecidas, una investigación abierta y el duro testimonio de un hijo

La Justicia investiga la muerte de una niña de 2 años en Villa Gesell y analiza los antecedentes de su madre, quien ya había perdido otras dos hijas en circunstancias similares. Mientras avanza la causa, Lucas Ruiz, uno de sus hijos biológicos, rompió el silencio y reclamó justicia por sus hermanas.
domingo 26 de julio de 2026

La Justicia de Dolores investiga la muerte de una niña de 2 años ocurrida el último fin de semana en Villa Gesell, un caso que volvió a poner bajo la lupa a una mujer de 42 años que ya había perdido otras dos hijas en los últimos 13 años y que había sido juzgada, aunque finalmente absuelta, por uno de esos fallecimientos.

La causa, que por el momento fue caratulada como "averiguación de causales de muerte", también alcanza al actual marido de la mujer, de 53 años, ambos notificados formalmente de la investigación mientras continúan las pericias ordenadas por la fiscalía.

La pequeña fue trasladada el sábado 18 al Hospital Municipal de Villa Gesell con un presunto cuadro de broncoaspiración. Ingresó sin signos vitales y, pese a las maniobras de reanimación realizadas durante unos 40 minutos, falleció.

La autopsia determinó que la muerte se produjo por una asfixia obstructiva seguida de un paro cardíaco. Además, el informe forense indicó que no presentaba lesiones compatibles con violencia física, ni recientes ni de larga data.

A pesar de esos resultados, el fiscal Juan Pablo Calderón dispuso que el cuerpo no fuera entregado a la familia mientras continúan las medidas de prueba. En ese marco, efectivos de la DDI Dolores realizaron diligencias en la vivienda de la pareja.

Un hermano quedó bajo resguardo

Tras la muerte de la niña, la Justicia también intervino para proteger al otro hijo menor de la pareja, un niño de 4 años.

El Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de Villa Gesell resolvió su alojamiento preventivo en una institución mientras se desarrollan estudios socioambientales y psicológicos sobre el entorno familiar.

Según explicó el secretario de Desarrollo de Villa Gesell, Javier Vicente, la decisión se tomó luego de evaluar la situación y considerar que, por el momento, era la medida más adecuada hasta que avance la investigación judicial.

Un antecedente que vuelve a cobrar relevancia

La investigación actual reavivó un expediente que había conmocionado a Mar del Plata.

En 2016, la mujer fue detenida junto a quien entonces era su pareja tras la muerte de una beba de 11 meses. Ambos permanecieron casi dos años con prisión preventiva, acusados de abuso y homicidio, pero en 2018 fueron absueltos por falta de pruebas por el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 3 de Mar del Plata.

Durante ese proceso también salió a la luz la muerte de otra hija de seis meses ocurrida en 2013. En ambos casos, los informes médicos atribuyeron los decesos a complicaciones respiratorias y no a lesiones traumáticas.

Además, la Justicia de Familia les retiró en ese momento la tenencia de otros cuatro hijos por sospechas de maltrato infantil y por considerar que existía un ambiente de convivencia inadecuado. Algunos de los menores de edad fueron alojados en instituciones y otros posteriormente adoptados.

"Quiero que se sepa toda la verdad"

En medio de la conmoción por la muerte de Isabella, Lucas Ruiz, de 17 años e hijo biológico de la mujer, decidió hablar públicamente por primera vez.

Acompañado por su madre adoptiva, Elizabeth, y por la abogada Erika Hooft, el adolescente pidió justicia por sus tres hermanas fallecidas y cuestionó con dureza el accionar del sistema judicial. "Quiero hablar ahora, contar toda la verdad y que las cosas se sepan de una vez, para que esto que pasó con mis tres hermanas no pase nunca más", expresó.

Lucas sostuvo que su madre biológica debería estar "presa o internada en un psiquiátrico" y aseguró estar convencido de su responsabilidad en las muertes de Candela, Yazmín e Isabella.

El joven también recordó que durante su infancia denunció reiteradamente situaciones de maltrato y que, pese a ello, era obligado a participar de revinculaciones con su familia biológica. "La Justicia me hacía las mismas preguntas y yo les respondía que no quería más ir a la revinculación, que la pasaba mal, que me hacían pasar hambre", afirmó.

Para Lucas, la muerte de Isabella representa una nueva señal de alarma que, según sostiene, pudo haberse evitado. "Si tenés un caso en 2013, otro en 2016 y ahora esto, ¿cómo puede ser que la Justicia no haya actuado antes?", cuestionó.