Incendios en Europa: 270.000 evacuados ante el avance del fuego en España y Francia
Los incendios forestales en España y Francia han forzado la evacuación de casi 270.000 personas este sábado, tras jornadas de calor extremo que convirtieron los bosques en polvorines y generaron situaciones de pánico en ambos países.
La magnitud de la catástrofe en territorio francés se concentra en Gironda y Landas, donde las autoridades reportaron 197.000 desplazados, mientras que en España la cifra asciende a 70.000, con especial impacto en las zonas aledañas a Madrid.
La desesperación de los habitantes ha quedado plasmada en los relatos de quienes debieron abandonar sus hogares de forma repentina. "Si no huís y tratás de enfrentarte a ello, te devora", declaró Ecologio Cabrera, de 86 años, quien ahora se refugia en un polideportivo de Vilamanta. Por su parte, Enrique Martín, evacuado en Cebreros, describió el momento crítico al señalar: "Tuve que salir corriendo de mi casa. Había una bola de fuego. Si me hubiera demorado cinco minutos más, nos habría arrasado".

En el caso de Francia, el residente Laurent Moretti calificó la situación como "aterradora", subrayando que una evacuación de esta magnitud no tenía precedentes en la región. Aunque decenas de bomberos han resultado heridos en las labores de extinción, las autoridades confirmaron que, hasta el momento, no se han registrado víctimas fatales.
Refuerzos aéreos y lucha contra el fuego
Ante la intensidad de las llamas, que según el primer ministro francés Sébastien Lecornu son "sin precedentes" y capaces de generar sus propios vientos, Francia ha movilizado un avión de carga A400M adaptado para arrojar retardante. La estrategia busca contener el avance del fuego hacia Burdeos, mientras se cavan zanjas y se utilizan recursos adicionales para proteger las zonas habitadas.
En España, el presidente Pedro Sánchez informó que los incendios han arrasado 130.000 hectáreas en lo que va del año, superando el promedio anual de la última década. La cooperación internacional ha sido clave, con el despliegue de aviones cisterna provenientes de Italia, Grecia, Portugal y Países Bajos, entre otros, buscando aprovechar una leve mejora en las condiciones climáticas para controlar los focos activos.