Argentina presentó una protesta formal ante Reino Unido por una incursión militar en aguas nacionales
La Cancillería argentina presentó una protesta formal ante la embajada británica tras la incursión no autorizada del buque militar HMS Medway en aguas territoriales argentinas, hecho ocurrido entre el 1 y el 2 de julio frente a las costas de Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Rechazo diplomático ante la incursión
El Ministerio de Relaciones Exteriores, bajo instrucciones del canciller Pablo Quirno, calificó el episodio como una "violación de los compromisos asumidos por ambos países". El navío, que tiene base en las islas Malvinas, fue detectado por la Armada Argentina mientras navegaba sin autorización hacia el puerto chileno de Punta Arenas, lo que motivó un seguimiento constante de su trayectoria por parte de las fuerzas nacionales.
Defensa de la soberanía nacional
A través de un comunicado oficial, el Gobierno nacional expresó su "enérgico rechazo" a estas maniobras, señalando que "profundizan la tensión en el Atlántico Sur". El documento subraya que este acto se suma a una política de acciones unilaterales que resultan "incompatibles con la resolución de las Naciones Unidas" y obstaculizan los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución pacífica en la disputa de soberanía.
El canciller Quirno se refirió al incidente en sus redes sociales, donde destacó que, aunque el trabajo diplomático no se celebra con la euforia de un gol, está guiado por "el orgullo de ser argentinos y la defensa permanente de nuestros intereses". Finalmente, el Estado argentino reafirmó sus "legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía" sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.