Especial Crónica
Argentina-Inglaterra: los antecedentes históricos que Crónica inmortalizó en sus páginas
Con la Selección Argentina a horas de enfrentar nuevamente a Inglaterra por un lugar en la final del Mundial 2026, la historia vuelve a ocupar el centro de la escena. No será un partido más. Cada cruce entre ambos seleccionados remite inevitablemente a dos capítulos imborrables que quedaron grabados en la memoria del fútbol argentino y también en las páginas de Crónica, que reflejó aquellos triunfos con la emoción de cada época.
En 1986 fue la tarde eterna de Diego Maradona en el Estadio Azteca. En 1998, la clasificación llegó desde los doce pasos gracias a la figura de Carlos Roa. Dos victorias distintas, separadas por doce años, pero unidas por un mismo rival y por el recuerdo que todavía hoy alimenta la ilusión de millones de argentinos.

1986: cuando Maradona escribió la página más grande
El 22 de junio de 1986 Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra en los cuartos de final de México 86. Fue el partido que inmortalizó dos de los goles más famosos de la historia del fútbol: la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo".
Desde México, el enviado especial de Crónica, Ezequiel Fernández Moores, describía una actuación que excedía cualquier análisis futbolístico. El diario destacaba que la Selección había mostrado una clara superioridad técnica y que el talento de Diego Maradona había terminado de inclinar un encuentro cargado de simbolismo apenas cuatro años después de la Guerra de Malvinas.
En esas mismas páginas también aparecían las voces de los protagonistas. Jorge Valdano afirmaba que Argentina había demostrado que "no hacía falta ir a una guerra para ganarles a los ingleses", mientras Jorge Burruchaga, Julio Olarticoechea, José Luis Brown y otros integrantes del plantel coincidían en que el equipo estaba cada vez más cerca del gran objetivo.
Al día siguiente, la celebración también ocupó un lugar destacado en la edición de Crónica. Bajo el título "La ciudad vivió anhelante el partido y festejó ruidosamente", el diario retrató cómo Comodoro Rivadavia se paralizó durante los 90 minutos y luego explotó en un festejo multitudinario.
Las crónicas describían una ciudad prácticamente desierta durante el encuentro y un estallido de bocinazos, caravanas, banderas argentinas y abrazos apenas sonó el pitazo final. San Martín, Rivadavia, Alsina y las principales calles del centro se transformaron en escenario de una celebración que se prolongó durante horas.
Para muchos comodorenses, aquella tarde no fue solamente un triunfo deportivo. Fue una victoria que quedó ligada para siempre a la emoción colectiva.

1998: la noche en la que apareció Carlos Roa
Doce años después, Argentina e Inglaterra volvieron a encontrarse en un Mundial.
El 30 de junio de 1998, en Saint-Étienne, el equipo de Daniel Passarella igualó 2-2 durante los 120 minutos y terminó clasificándose por 4-3 en la definición por penales.
Al día siguiente, Crónica eligió un título que resumía perfectamente al gran protagonista de la noche: "La 'Mano de Dios' estuvo en el arco con Roa".
El diario destacaba que, esta vez, el héroe no había sido Maradona sino Carlos "Lechuga" Roa, quien sostuvo el invicto del seleccionado durante gran parte del torneo y terminó convirtiéndose en la figura de la clasificación al contener dos remates en la serie de penales.
La cobertura también repasaba el desarrollo del partido: el tempranero gol de Alan Shearer, el empate argentino, el penal convertido por Gabriel Batistuta, el agónico empate inglés y una definición cargada de tensión que terminó favoreciendo al conjunto nacional.
Para Crónica, aquella clasificación también significaba mantener viva una tradición: por segunda vez consecutiva Argentina dejaba en el camino a Inglaterra en una Copa del Mundo.
Una rivalidad que vuelve a escribirse
Este miércoles, casi tres décadas después del último enfrentamiento mundialista entre ambos seleccionados, Argentina volverá a encontrarse con Inglaterra buscando un lugar en la final del Mundial 2026.
El escenario es diferente, los protagonistas también. Lionel Scaloni conduce una generación completamente distinta a la de Maradona y Passarella. Sin embargo, el peso simbólico del cruce permanece intacto.
Las páginas amarillentas de Crónica conservan el testimonio de aquellas dos jornadas inolvidables. Primero, la obra maestra de Maradona y el festejo interminable de los argentinos. Después, la noche en que Carlos Roa se convirtió en héroe desde el arco.
Ahora, frente a un nuevo capítulo de esta histórica rivalidad, esas viejas ediciones vuelven a cobrar vida y recuerdan que, cada vez que Argentina e Inglaterra se enfrentan en un Mundial, el fútbol suele regalar historias que terminan siendo eternas.