Gaza: Hamás disuelve su organismo de gobierno para facilitar la transición
El movimiento Hamás anunció oficialmente la disolución del organismo que ha gobernado la Franja de Gaza durante casi dos décadas. La medida busca allanar el camino para que un comité tecnocrático, conformado por profesionales palestinos, asuma la gestión del enclave costero.
Esta decisión responde al acuerdo de alto al fuego alcanzado mediante la mediación de la Junta de Paz. Ismail al Thawabta, jefe de la oficina de medios gubernamentales, confirmó que la dimisión de las autoridades actuales tiene como objetivo facilitar el traspaso de mando al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG).
El NCAG fue establecido por la Junta de Paz creada por el gobierno de Estados Unidos durante las negociaciones de 2025. Se trata de un ente administrativo diseñado para gestionar la crisis humanitaria y la reconstrucción sin la intervención directa de las estructuras políticas anteriores.
Desde el gobierno gazatí saliente expresaron su plena disposición para entregar las riendas al nuevo comité. El objetivo declarado es evitar un vacío administrativo que pueda perjudicar la continuidad de los servicios básicos destinados a la población civil en el territorio.
Personal técnico y servicios
La organización señaló que a partir de este momento solo permanecerá en sus funciones el personal técnico y profesional. Estos empleados públicos tienen la tarea de garantizar que el suministro de servicios no se interrumpa durante el periodo de transición hacia el nuevo esquema de autoridad.
El personal administrativo actual se comprometió a acatar las directivas y decisiones que emane el NCAG una vez que este tome posesión efectiva de las oficinas gubernamentales. Sin embargo, la implementación enfrenta desafíos logísticos y de seguridad inmediatos en la región.
Obstáculos en el terreno
A pesar del anuncio formal, el proceso de transición se encuentra actualmente bloqueado en la práctica. Israel todavía no ha permitido el ingreso de los miembros del comité administrador al territorio palestino, lo que impide el inicio formal de las tareas de gestión.
Por otro lado, la segunda fase del plan de paz enfrenta complicaciones debido a las exigencias cruzadas sobre el desarme de las milicias y el retiro de las tropas militares. La situación administrativa de la Franja de Gaza queda supeditada a la resolución de estos puntos en la mesa de negociaciones internacionales.