Tras superar las fallas, buscan optimizar la distribución de agua en Puerto Deseado

El jefe del distrito local de Servicios Públicos, Juan Alejandro Orellano, explicó que los inconvenientes registrados durante las últimas semanas fueron producto de una serie de problemas simultáneos en las distintas fuentes de abastecimiento. Aseguró que las fallas ya fueron subsanadas y que ahora el objetivo es mejorar el sistema para sostener la distribución cada dos días y afrontar el próximo verano con mayor previsibilidad.
martes 16 de junio de 2026

Puerto Deseado, (C). El jefe del distrito Puerto Deseado de Servicios Públicos Sociedad del Estado, Juan Alejandro Orellano, brindó un panorama detallado sobre el funcionamiento del sistema de abastecimiento de agua de la ciudad, las dificultades que provocaron la reciente extensión de los tiempos de distribución y las acciones que se encuentran en marcha para mejorar el servicio.

El funcionario recordó que Puerto Deseado cuenta con un sistema de distribución sectorizado, mediante el cual el agua llega a los distintos barrios por turnos. Antes de los inconvenientes registrados en las últimas semanas, la ciudad había logrado reducir los tiempos de espera a una ronda de aproximadamente dos días o dos días y medio.

“Habíamos normalizado la distribución y logrado una ronda corta. Ahora estamos trabajando con un grupo de ingenieros para mejorar ese esquema y evitar que, cuando se produzca un inconveniente en alguna de nuestras fuentes de abastecimiento, la distribución vuelva a extenderse como ocurrió recientemente”, explicó.

 

Tres fuentes de abastecimiento

Orellano detalló que la ciudad depende de tres fuentes principales de agua.

La primera es la batería de 27 pozos profundos ubicados en la zona de Pampa Alta, que actualmente aportan entre 50 y 55 metros cúbicos por hora. La segunda corresponde a los manantiales que alimentan un acueducto de 25 kilómetros y que hoy generan entre 19 y 22 metros cúbicos por hora, aunque podrían alcanzar los 30 metros cúbicos con algunas mejoras.

La tercera fuente es la planta de ósmosis inversa, diseñada para producir hasta 3.000 metros cúbicos diarios de agua potable. Sin embargo, según explicó el funcionario, desde su puesta en funcionamiento trabaja por debajo de esa capacidad debido a limitaciones en el sistema de captación de agua de mar.

“Normalmente estamos produciendo entre 2.200 y 2.300 metros cúbicos diarios. Todo depende de las mareas y del volumen de agua que ingresa a la planta”, indicó.

 

Qué ocurrió con la distribución

Según relató Orellano, la extensión de los tiempos de distribución fue consecuencia de una serie de problemas que se fueron acumulando en pocos días.

Aprovechando la llegada del invierno y la disminución del consumo, Servicios Públicos decidió iniciar tareas de mantenimiento en uno de los módulos de la planta de ósmosis inversa.

Sin embargo, una vez comenzados los trabajos, detectaron problemas más complejos de los previstos, incluyendo el recambio y rotación de membranas, mantenimiento de bombas de alta presión y otras reparaciones que demandaron más tiempo y personal.

Mientras se realizaban esas tareas, se produjo además una falla en una línea que alimenta la batería de pozos, dejando fuera de servicio los 27 pozos de la zona.

“Nos quedamos con media planta funcionando y sin el aporte de los pozos. Eso hizo que la distribución se alargara rápidamente”, explicó.

Las intensas lluvias registradas en la región también complicaron el acceso a los sectores rurales donde debía realizarse la reparación, prolongando aún más los tiempos de trabajo.

Cuando ese problema ya había sido solucionado, surgió una nueva dificultad: una importante rotura en una cañería de 250 milímetros que transporta agua hacia la ciudad.

“Sabíamos que existía esa pérdida y ya habíamos gestionado los materiales necesarios para repararla. Cuando descubrimos la rotura, vimos que era mucho más grande de lo que habíamos pensado. Los trabajadores comenzaron a las ocho de la mañana y terminaron cerca de las dos de la madrugada del día siguiente”, relató. Actualmente, la cañería ya fue reparada y el sistema volvió a operar normalmente.

 

Prepararse para el verano

Orellano señaló que los problemas registrados fueron subsanados y expresó su expectativa de mantener el esquema de distribución cada dos días.

“Estamos trabajando para que eso se logre. Ahora debemos terminar algunos mantenimientos pendientes en la planta porque la idea es llegar al verano con el sistema en las mejores condiciones posibles”, afirmó.

El funcionario indicó además que la red abastece actualmente a cerca de 8.000 usuarios en la ciudad.

 

Las filtraciones históricas

Durante la entrevista también se refirió a las permanentes filtraciones de agua que afectan distintos sectores de Puerto Deseado, especialmente en zonas antiguas de la ciudad.

Según explicó, la localidad se encuentra asentada sobre un lecho rocoso atravesado por antiguos cañadones y cursos subterráneos de agua que, con el crecimiento urbano, fueron modificados o incluso quedaron debajo de viviendas y calles.

“Hay vertientes naturales que siempre estuvieron. Muchas veces esos cauces fueron modificados o se construyó sobre ellos y hoy resulta muy difícil intervenir”, señaló.

No obstante, reconoció que parte de las pérdidas también se relacionan con el deterioro de antiguas redes de distribución. En algunos sectores todavía permanecen cañerías de asbesto-cemento con varias décadas de antigüedad.

En ese sentido, destacó que el distrito recibió nuevos materiales para continuar reparando pérdidas y avanzar gradualmente en el recambio de cañerías.

“Hemos trabajado mucho para reducir las roturas históricas, pero los sistemas son presurizados y con el paso de los años los caños se deterioran. La idea es seguir incorporando materiales y resolver los problemas a medida que vayan apareciendo”, concluyó.