Un caso cada 20 días

Comodoro avanza el primer semestre con 8 homicidios y ya alcanzó la estadística de 2024

La madrugada de este lunes, el pasillo de terapia intensiva del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia volvió a convertirse en el escenario del desenlace más temido. Tras 43 días de una dolorosa agonía, el cuerpo de Brian Silva, un joven de 28 años, dijo basta.
lunes 08 de junio de 2026

Con la muerte del joven, la ciudad petrolera alcanza la escalofriante cifra de ocho crímenes en lo que va de 2026, consolidando un primer semestre marcado por la sangre, el misterio y los ajustes de cuentas en la urbe más poblada de Chubut.

El último eslabón

La cronología del trágico final de Silva comenzó la tarde del pasado 26 de abril en el barrio San Cayetano. Alrededor de las 17:30, el silencio de la calle Lorenzo Rey al 1900 fue quebrado por detonaciones de armas de fuego. Cuando el personal de la Seccional Sexta arribó al lugar tras un desesperado llamado de emergencia, se topó con una escena de terror: Silva yacía en la vereda, bañado en sangre, con un impacto de bala certero en el abdomen y un fuerte roce de proyectil en la nuca.

Paciente psiquiátrica prendió fuego un colchón en el hospital

Según testimonios, minutos antes del ataque, Silva se encontraba tomando bebidas alcohólicas en la vía pública junto a otros dos hombres. El trío ingresó a una vivienda y poco después se escucharon los balazos. Una testigo de 23 años declaró haber visto a uno de los sujetos escapar a pie a toda prisa en dirección a la calle O'Donnell.

En un principio, las versiones policiales fluctuaron entre un ataque desde un vehículo en movimiento y una disputa interna. Sin embargo, las pericias de Criminalística dentro del inmueble—donde se secuestró un revólver calibre 32 y vainas servidas—apuntaron a que la violencia nació intramuros. El dueño de casa fue demorado preventivamente y sometido al examen de nitrodermatest. Hoy, tras más de un mes de aferrarse a la vida, la muerte de Brian Silva abre un nuevo capítulo para la División Policial de Investigaciones (DPI) y el Ministerio Público Fiscal.

Los siete crímenes previos

La muerte de Silva se suma a un mapa de violencia urbana diversificado y feroz, que mantiene en vilo a la justicia comodorense desde el inicio del año.

1. El femicidio en el cerro Chenque: El año criminal se inauguró el 14 de enero con el femicidio de Valeria Schwab (38), una vecina que solía realizar caminatas nocturnas por la ciudad. Su última comunicación ocurrió a las 23:00 del día anterior. Tras una intensa búsqueda familiar, su cuerpo fue hallado a las 4 de la madrugada en un sector de barrancos y túneles oscuros cercanos al cementerio viejo y la Ruta Nacional N°3.

Lugar del crimen de Valeri Schwab / Fotografía de DIARIO CRÓNICA

Las posteriores pruebas científicas revelaron un único perfil genético en las uñas y zonas genitales de la víctima: correspondía a Jonathan Mario "Jony" Chacano (34), un hombre en situación de calle que se suicidó al día siguiente del crimen. 

2. Ajuste en "Las 1008": El 13 de febrero, el complejo habitacional del barrio 30 de Octubre volvió a ser epicentro de violencia. Juan Levill (29), fue cruelmente asesinado en el interior del barrio. Tras una semana de hermetismo y el análisis exhaustivo de cámaras de seguridad, la fiscal general Andrea Rubio coordinó masivos allanamientos que concluyeron con la detención de un hombre de 36 años, sindicado como el autor material.

Un hombre fue asesinado de una puñalada en las 1008 Viviendas de Comodoro

3. Ejecución de un comerciante en Cerro Solo: Apenas once días después, el 24 de febrero, la violencia golpeó al sector comercial. Wilder Zalazar Jolguera (40), de nacionalidad boliviana, fue atacado en su propio local en la calle Cerro San Bernardo al 1700. Dos jóvenes habían ingresado para exigirle dinero en efectivo a cambio de una transferencia falsa por Mercado Pago. Ante la negativa de Zalazar, regresaron una hora más vez para ejecutarlo: un balazo en la cabeza terminó con su vida tras unos días de internación. 

Un adolescente de apenas 14 años se entregó junto a su madre y confesó haber sido quien gatilló el arma.

4. El horror disfrazado de accidente, un doble crimen y una deuda: La escalada de violencia continuó sin tregua entre marzo y mayo. La fisonomía de los crímenes mutó en diferentes modalidades: la muerte de "Nino" Villarruel, en lo que inicialmente pareció el incendio de su vivienda pero que escondía un violento homicidio; el brutal doble crimen en el barrio Pueyrredón donde las balas terminaron con las vidas de Rodrigo Nieves y Agustina Asencio; y finalmente, el asesinato a sangre fría de Mariana Calfuquir, acribillada a balazos cerca de la Seccional Séptima de Policía, en medio de un reclamo por dinero adeudado de un "trabajo". 

Amenazas, dinero y una ejecución a sangre fría: la brutal trama detrás del  crimen de Mariana Calfuquir – La 100

Bajo la sombra del delito

Con la confirmación del deceso de Brian Silva este lunes, Comodoro Rivadavia se mira al espejo de una realidad incómoda. Las investigaciones avanzan a distintos ritmos, algunas con sospechosos o culpables identificados o tras las rejas.

Los secuestros de armas cortas, los laboratorios científicos desbordados de pruebas de ADN y los patrullajes que parecen no dar abasto denotan una alarmante facilidad para dirimir conflictos a balazos en las barriadas populares. La Justicia y las fuerzas de seguridad enfrentan el desafío de frenar una sangría que, en apenas seis meses, ya cuenta con la misma estadística de todo el 2024. 

La ciudad acumula 142 episodios de violencia letal durante la última década (2016-2026). El registro anual de víctimas fatales durante los últimos 10 años se detalla de la siguiente manera:

  • 2016: 23 homicidios.
  • 2017: 21 homicidios.
  • 2018: 15 homicidios.
  • 2019: 22 homicidios.
  • 2020: 6 homicidios.
  • 2021: 10 homicidios.
  • 2022: 13 homicidios.
  • 2023: 5 homicidios.
  • 2024: 8 homicidios.
  • 2025: 11 homicidios.
  • 2026 (hasta junio): 8 homicidios.

A pesar de que el acumulado anual total suele mantenerse técnicamente por debajo de la media nacional debido a la baja densidad poblacional (que no alcanza los 300 mil habitantes registrados), los brotes repentinos de crímenes en periodos cortos hacen que las cifras sean llamativas. El registro actual representa una frecuencia aproximada de un homicidio cada 21 días

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