El asesinato de Mariana Calfuquir expone una densa trama de enfrentamientos en Comodoro

El brutal ataque a tiros en la zona sur de la ciudad dejó a una mujer de 33 años fallecida y a su pareja, un conocido delincuente con un pesado prontuario, gravemente herido. No se descarta un vínculo con el doble crimen del barrio Pueyrredón ocurrido en abril, que apunta a los clanes Nieves y Vera.
miércoles 20 de mayo de 2026

Una nueva noche de terror sacudió a Comodoro Rivadavia y confirmó el peor de los diagnósticos de las autoridades locales: la violencia armada entre grupos delictivos antagónicos continúa escalando sin freno. El asesinato de Mariana Soledad Calfuquir, de 33 años, y las graves heridas sufridas por su pareja, Luis Damián Uribe, de 30, abrieron un nuevo capítulo criminal que, según la principal hipótesis de los investigadores, se trata de una sangrienta cadena de represalias vinculada a un doble homicidio previo.

Una huida desesperada hacia la comisaría

El dramático episodio ocurrió este martes alrededor de las 20:00 horas, presuntamente en la zona alta del barrio San Martín. Según los datos recolectados en la investigación, la pareja se desplazaba a bordo de un automóvil cuando fue blanco de una feroz emboscada externa. Las pericias preliminares sobre el vehículo arrojaron múltiples impactos de bala, concentrados de manera crítica en el lateral derecho del rodado.

Gravemente herido con un disparo en el abdomen, Luis Uribe logró tomar el control del auto y manejó en un intento desesperado por salvar sus vidas hasta la Seccional Séptima de Policía, ubicada en el barrio Máximo Abásolo. Sin embargo, el esfuerzo fue en vano para su acompañante. Cuando los uniformados salieron a asistirlos en la puerta de la dependencia policial, constataron que Mariana Calfuquir ya se encontraba sin signos vitales, producto de heridas de bala en la cabeza.

Uribe fue trasladado de urgencia al Hospital Regional, donde permanece internado bajo estricta custodia judicial y policial, reportándose estable pero con asistencia de un tubo de tórax.

El oscuro prontuario del sobreviviente

Con el correr de las horas, el foco de la División Investigaciones y del Ministerio Público Fiscal se centró en el perfil de las víctimas, particularmente en el de Uribe. El subjefe de la Policía del Chubut, Mauricio Zabala, confirmó públicamente que el hombre herido posee un "amplio prontuario judicial".

Entre sus antecedentes más notorios figura un violento asalto ocurrido en febrero de 2023 en el barrio San Cayetano, oportunidad en la que ingresó armado con un cuchillo a una vivienda, redujo a sus ocupantes para robar dinero en efectivo y teléfonos celulares, y terminó siendo atrapado y golpeado por los propios vecinos antes de ser entregado a la policía.

Zabala detalló que el domicilio de Uribe ya venía siendo objeto de diligencias e investigaciones previas debido a que pertenece activamente a una de las facciones criminales enfrentadas en la ciudad petrolera. Si bien Mariana Calfuquir no registraba antecedentes penales formales, los investigadores aseguraron que era ampliamente conocida por sus vínculos sentimentales y de convivencia en estos círculos marginales desde hacía años.

El nexo oculto: la conexión con el doble crimen

La línea investigativa más firme conecta directamente este atentado con el sangriento doble crimen que conmovió al barrio Pueyrredón la madrugada del pasado miércoles 22 de abril. En aquella ocasión, Rodrigo César Pedro Nieves (25) —miembro de la conocida familia ligada al ambiente delictivo— y Agustina Asencio (24) fueron acribillados con al menos 13 balazos mientras circulaban en un Peugeot 206.

La causa de abril derivó recientemente en un megaoperativo con 16 allanamientos simultáneos en los que se incautaron numerosas armas, municiones, sistemas de inhibición de comunicaciones y rastreadores GPS, además de lograr la detención de Erick Isaac Encina (28) y Nadir Adriel Vera, alias “Ñoqui” (30), señalados como coautores materiales.

Fuentes cercanas al caso, revelaron que Uribe figura dentro de las líneas de inteligencia criminal de la Brigada de Investigaciones tras la matanza en Pueyrredón, ubicándolo del lado de los sectores declarados en guerra contra la banda del doble homicidio. Las autoridades están manejando la certeza de que el ataque en el barrio San Martín fue una "venganza de sangre" y una secuela directa de aquella vendetta de bandas que mantiene en vilo a Comodoro Rivadavia.

Alarma oficial y medidas urgentes

La gravedad de la situación motivó el desembarco inmediato en la ciudad del Ministro de Seguridad de la provincia de Chubut, Héctor Iturrioz, junto al fiscal de Cámara, para coordinar los peritajes de Criminalística y las pericias balísticas que permitan determinar los calibres empleados.

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En una conferencia de prensa brindada este miércoles durante el mediodía, el responsable de la cartera de Seguridad apuntó nuevamente al Poder Judicial por permitir menos allanamientos y acciones de las solicitadas en el marco de diversas investigaciones en las que coinciden diversos actores involucrados en esta trama de mafias. Iturrioz acabó de confirmar la relación de los últimos episodios de violencia armada.

Pese a que las fuerzas policiales han intensificado los patrullajes y ejecutaron más de una quincena de allanamientos en los últimos días para desarmar a estos grupos en los barrios más vulnerables, el subjefe Zabala reconoció con preocupación que "la violencia continúa escalando". Las autoridades analizan intensamente cámaras de seguridad públicas y comercios de la zona sur para identificar a los sicarios que abrieron fuego contra la pareja, en una causa que se mantiene bajo un estricto hermetismo judicial.

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