A 32 años de la asunción de Nelson Mandela como presidente en Sudáfrica
El 10 de mayo de 1994 marcó un punto de inflexión en la política internacional con la asunción de Nelson Mandela como el primer presidente negro de Sudáfrica. Este hecho ocurrió tras 27 años de cautiverio del dirigente.
El sistema de apartheid consistió en una segregación racial estricta iniciada por colonos neerlandeses y británicos. Nelson Mandela dedicó su carrera política a desarticular estas prácticas de exclusión y explotación contra la población negra.
En julio de 1963, el referente fue arrestado en una granja de Rivonia. Posteriormente, en junio de 1964, recibió una condena a cadena perpetua por cargos de sabotaje y conspiración para derrocar al régimen segregacionista.
El líder pasó casi tres décadas en los penales de la isla Robben, Pollsmoor y Víctor Verster. Su liberación en 1990 permitió el inicio de las primeras elecciones multirraciales en la historia de su país.
Nacido en 1918 en Mvezo, Nelson Mandela perteneció a la etnia xhosa. Durante su juventud, trabajó como guardia en una mina de oro, donde fue testigo directo de las condiciones de discriminación laboral de la época.
En 1942, se graduó como abogado en la Universidad de Witwatersrand. Su activismo comenzó formalmente al unirse al Congreso Nacional Africano, donde impulsó campañas pacíficas y fundó la Liga Juvenil para organizar protestas sociales.
El mandatario mantuvo una afición constante por el boxeo, deporte que consideraba igualitario, y por el rugby. Ambas disciplinas fueron fundamentales durante su gestión para fomentar la unidad nacional tras décadas de división.