Estados Unidos reduce el nivel de riesgo de la marihuana para uso médico
El Gobierno de Estados Unidos formalizó la reclasificación de la marihuana medicinal, desplazándola de la Lista I a la Lista III. Esta medida busca facilitar investigaciones más rigurosas sobre la seguridad y eficacia de la sustancia en el ámbito de la salud.
La decisión administrativa implica que el cannabis deja de ser considerado dentro del grupo de drogas con alto potencial adictivo y sin uso médico definido. Anteriormente, la sustancia compartía categoría con componentes como la heroína y el éxtasis.
Con el cambio a la Lista III, se reconoce un menor riesgo relativo y se abre la posibilidad de que los profesionales de la salud cuenten con mayor autonomía para prescribir tratamientos. El Departamento de Justicia subrayó que el objetivo es mejorar la atención médica a nivel nacional.
El fiscal general interino Todd Blanche comunicó que esta acción permitirá ampliar el acceso de los pacientes a diversas alternativas terapéuticas. Asimismo, se busca empoderar a los médicos para que tomen decisiones informadas basadas en evidencia científica actualizada.
Se prevé la realización de una nueva audiencia acelerada programada para el mes de junio. En dicha instancia se evaluará la reclasificación completa de la marihuana, estableciendo plazos específicos para el proceso regulatorio bajo el liderazgo de Donald Trump.
Limitaciones al uso recreativo
Es fundamental señalar que esta normativa no alcanza al consumo de marihuana con fines recreativos. A pesar de la reclasificación en el área de salud, el uso social continúa siendo ilegal bajo el marco de la legislación federal en territorio estadounidense.
Actualmente, el cannabis recreativo se encuentra legalizado en 24 estados y en el distrito de Washington DC. No obstante, las autoridades mantienen la distinción regulatoria entre el uso medicinal autorizado y el consumo personal recreativo.