Instrumento ancestral
Ciencia y arte se unen para rescatar el sonido perdido del "Koolo" tehuelche
El Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC–CONICET) concretó la donación de materiales biológicos (costillas de guanaco) a una estudiante de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), en el marco de una investigación sobre la música del pueblo tehuelche. La iniciativa, impulsada por Ana Abrahan, busca estudiar y reconstruir el “Koolo”, un instrumento tradicional con escasos antecedentes documentales.
El proyecto se inscribe en el Trabajo Final de la Licenciatura en Música Autóctona, Clásica y Popular de América y propone un abordaje integral del Koolo: desde sus características organológicas hasta sus usos y significación en contextos culturales y rituales. Como parte central de la investigación, la estudiante prevé la construcción de una réplica que permita aproximarse a sus sonoridades originales.

Para ello, se requerían materiales específicos, entre ellos costillas de guanaco. La solicitud fue recibida y evaluada institucionalmente por Daniel Udrizar Sauthier y Romina D´Agostino del IPEEC y miembros de la Colección Ecológica de Vertebrados de Ecosistemas Continentales (CEVEC), que finalmente concretaron la donación en el marco de las normativas vigentes y bajo criterios de uso exclusivamente académico. El material donado no formaba parte de la colección científica del CEVEC, no estaba inventariado y, de esta manera, fue considerado como material didáctico.
Desde el Instituto destacaron la importancia de este tipo de articulaciones, que vinculan el conocimiento científico con expresiones artísticas y culturales. “Estas acciones permiten ampliar el alcance social de la ciencia y contribuir a la preservación de saberes vinculados a los pueblos originarios”, señalaron.

La iniciativa pone en valor el potencial de los repositorios biológicos como soporte para investigaciones interdisciplinarias, donde los materiales no solo cumplen un rol en estudios ecológicos, sino que también pueden aportar a la reconstrucción y difusión del patrimonio cultural.
De este modo, el vínculo entre ciencia y arte se consolida como una vía fértil para generar conocimiento, promover la memoria y fortalecer el diálogo entre disciplinas.