Trump habla del final de la guerra con Irán, pero redobla amenazas

El presidente de Estados Unidos aseguró que el conflicto está “cerca de concluir”, pero advirtió que podría lanzar ataques “extremadamente fuertes” en las próximas semanas. La tensión impacta en los mercados y el petróleo.
jueves 02 de abril de 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra con Irán está “cerca de completar sus objetivos”, aunque en el mismo mensaje lanzó nuevas amenazas militares.

En un discurso en horario central, el mandatario aseguró: “Vamos a golpearlos extremadamente fuerte en las próximas dos o tres semanas”, al fijar un plazo para el cierre del conflicto, que ya lleva más de un mes.

Advertencias y presión militar

Trump sostuvo que, en caso de no alcanzar un acuerdo, Estados Unidos podría atacar “todas y cada una” de las plantas energéticas iraníes.

También afirmó que el país persa fue “diezmado militar y económicamente” y que su capacidad ofensiva quedó seriamente debilitada, en un mensaje con fuerte tono triunfalista.

Sin embargo, insistió en que las negociaciones continúan, a pesar de que desde Teherán lo niegan.

El petróleo y el rol del estrecho de Ormuz

El mandatario volvió a poner el foco en el control energético al instar a sus aliados a intervenir en el estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo y gas.

El cierre de esa vía marítima profundizó la crisis energética internacional y disparó los precios del crudo en los últimos días.

Impacto en los mercados

El discurso tuvo una reacción inmediata en los mercados financieros. Los principales índices de Wall Street operaron a la baja, mientras que el petróleo volvió a subir con fuerza.

El barril llegó a superar los 100 dólares, reflejando la incertidumbre global ante una posible escalada del conflicto.

Dudas internas en Estados Unidos

En paralelo, crecen las críticas dentro del propio país. Según una encuesta reciente, el 67% de los estadounidenses considera que Trump no tiene un plan claro para manejar la situación en Irán.

A pesar de eso, el presidente defendió la guerra como una “inversión necesaria” y la comparó con conflictos históricos para relativizar su duración.