La licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay entra en su fase definitiva con respaldo de la ONU y acuerdos multisectoriales

El proyecto se sustenta en normativas internacionales y posee el aval de diversas jurisdicciones, así como de referentes de los ámbitos productivo, social y empresarial.
lunes 23 de febrero de 2026

El proceso para la concesión por un cuarto de siglo de la vía navegable troncal se encamina a su fecha límite, establecida para el próximo 27 de febrero, día en que concluirá el periodo para recibir las propuestas de los interesados. Desde la gestión gubernamental se resalta que esta instancia cuenta con una validación basada en parámetros globales y un fuerte acuerdo alcanzado con las provincias y los actores centrales del entramado logístico.

Un corredor estratégico para la región

La Hidrovía Paraná-Paraguay representa una de las rutas fluviales de mayor relevancia en todo el planeta. Se trata de una infraestructura de carácter estratégico por la cual se moviliza aproximadamente el 90% del comercio exterior de Argentina. Asimismo, funciona como un canal fundamental para el tránsito comercial de Bolivia, Uruguay, Paraguay y la zona sur de Brasil, consolidándose como una pieza esencial para la integración de la región.

En cuanto a la dimensión económica, las proyecciones son elevadas: se prevé que las inversiones superen los 10.000 millones de dólares durante el plazo que dure la concesión. Este flujo de capital tendría un efecto inmediato en la competitividad del sector logístico y permitiría una disminución en los costos operativos del comercio internacional.

Auditoría internacional y solvencia técnica

Esta etapa crucial de la licitación cuenta con la supervisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), organismo que se encargó de examinar los pliegos y los mecanismos del concurso. A través de un informe que excede las 100 páginas, la entidad concluyó que el documento de bases y condiciones suma prácticas internacionales de excelencia, conformando el modelo de mayor transparencia posible dentro del contexto técnico actual.

El estudio también remarcó que la estructura del proyecto es sólida y promueve la competencia. De igual manera, el relevamiento detectó que existen, al menos, ocho compañías globales con la capacidad operativa y técnica necesaria para formar parte de la contienda.

Diálogo con los sectores y participación

Desde la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables (ANPyVN) pusieron de relieve que, durante el transcurso de 2025, la confección del pliego integró mesas de labor con naciones limítrofes, provincias, firmas navieras, exportadores, organizaciones gremiales y cámaras del sector. Este espacio de trabajo facilitó la inclusión de sugerencias técnicas previas a la difusión definitiva del texto, afianzando el consenso sobre la operatividad de la obra.

Este respaldo institucional quedó de manifiesto con el apoyo de entidades como la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, la Cámara de Puertos Privados Comerciales, CIARA-CEC y la Bolsa de Comercio de Rosario. Estas instituciones ponderaron que el proceso se encuentre alineado con los estándares del mundo y su naturaleza participativa.

Sobre este punto, Gustavo Idigoras, quien encabeza CIARA-CEC, manifestó que la licitación "define las próximas décadas de la logística exportadora".

Innovaciones técnicas y mecanismos de supervisión

Dentro de los pilares técnicos que componen el pliego, sobresale el incremento de la profundidad hasta alcanzar los 40 pies. También se contemplan requerimientos tecnológicos inéditos para optimizar la navegación y la seguridad, una baja de los aranceles en valores reales y la instauración de una entidad de seguimiento con presencia de los sectores público y privado durante toda la vigencia del contrato.

Sumado a esto, el trayecto incluyó reuniones informativas de carácter abierto, audiencias públicas con agrupaciones ambientales y la inauguración del Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal. Este último es un espacio que agrupará a los gobiernos de las provincias y a los usuarios, fortaleciendo el sistema de fiscalización compartida.

Ante la inminencia del cierre para presentar las ofertas, el Gobierno afirma que la conjunción de los estándares validados por la ONU, la auditoría externa y la intervención de múltiples sectores le otorga un sustento integral a una obra que es clave para la inserción comercial del país y el continente.