Se sumergió en la costa y no regresó
Crece la angustia en Puerto Madryn: la búsqueda de Sofia mantiene en vilo a la región
Lo que prometía ser un paso más en su atracción por el buceo se transformó en una pesadilla en las profundidades del Mar Argentino. Sofía Devries, una joven de 23 años oriunda de Villa Ballester, provincia de Buenos Aires, permanece desaparecida desde la tarde del lunes tras no regresar a la superficie durante una inmersión frente a las costas de Puerto Madryn.

Sofía había viajado al sur junto a su pareja, Leonardo, con un objetivo claro: completar una certificación de buceo. En sus redes sociales, solía compartir imágenes con traje de neoprene, mostrando una actividad que practicaba desde hacía tiempo en distintos puntos de la Patagonia. Sin embargo, la práctica programada frente a Punta Cuevas terminó de la peor manera.

La inmersión
Crónica pudo saber que el grupo partió a bordo de una embarcación de la empresa Freediving Patagonia. La expedición se dirigió a una zona cercana al Parque Submarino “HU SHUN YU 809”, un área conocida por sus naufragios controlados, donde la profundidad oscila entre los 20 y los 26 metros.

Según la reconstrucción inicial, el incidente ocurrió al momento de finalizar la práctica. Sofía integraba un grupo de cuatro personas. Al emerger, sus compañeros advirtieron con desesperación que ella no había regresado a la superficie.
El jefe de Salvamento y Buceo de la Prefectura, Adrián Wagener, explicó a la prensa que el instructor a cargo realizó esfuerzos desesperados por encontrarla en ese mismo instante. "Bajó varias veces y se pasó de los tiempos de fondo", relató el prefecto. Esta maniobra arriesgada obligó a que el instructor, junto a otros dos buzos (de 26, 33 y 37 años), debieran ser trasladados de urgencia al Hospital Andrés Isola. Al momento de redactar esta crónica, dos de ellos permanecen en cámara hiperbárica para facilitar la descompresión, mientras que un tercero quedó en observación.
En el buceo deportivo no se utiliza un vínculo físico con la superficie ni entre los buzos para evitar enredos peligrosos. “El buceo deportivo no se hace con una vinculación entre ellos, porque es más peligroso si quedan enganchados; ni con una vinculación con la superficie. “Igualmente, el lugar donde estaban buceando es seguro”, aseguró el jefe de Salvamento y Buceo.
"Tuvimos un accidente bajo el agua"
Mientras la noticia comenzaba a conmocionar a la ciudad portuaria, la voz de los protagonistas empezó a surgir a través de las redes sociales. Leonardo, la pareja de Sofía que buceaba con ella, publicó un desgarrador mensaje confirmando el suceso: “Tuvimos un accidente bajo el agua y no la encontramos desde ayer. Quiero encontrarla”.
El joven relató que su pareja se encontró en una "situación complicada" bajo el agua, aunque no logró asistirla. En medio del dolor, el joven también lanzó duras críticas hacia el operativo inicial, cuestionando una supuesta burocracia por parte de las autoridades: "La Prefectura no tuvo un rápido accionar y se centraron en lo burocrático primero en vez de buscar inmediatamente", sentenció, agregando que la fiscalía les solicitó no abandonar la ciudad.

Hipótesis y operativo contrarreloj
Las autoridades manejan varias teorías sobre lo ocurrido en el fondo del mar. La principal hipótesis, según la Prefectura, es que Sofía podría haber entrado en pánico debido a la profundidad, la temperatura o la topografía del lugar, lo que habría derivado en una maniobra incorrecta o en que se quitara el regulador. Aunque menos probable, no se descarta una falla en el equipo o que haya quedado enganchada en el fondo.

El operativo de búsqueda, catalogado como "crítico y prioritario", desplegó guardacostas, nadadores de rescate y buzos especializados. Aunque las tareas debieron suspenderse la noche del lunes por falta de visibilidad, se reiniciaron con las primeras luces del martes, sumando tecnología como vehículos operados por control remoto (ROV) y refuerzos de buzos de saturación.
Una espera desesperada
Mientras la Justicia de Chubut, a través del fiscal Martín Cárcamo, investiga los protocolos de la excursión y la documentación de la empresa, la familia de Sofía viaja desde Buenos Aires para seguir de cerca los rastrillajes.
En la superficie, la comunidad de Puerto Madryn y el entorno de la joven aguardan un milagro. El último mensaje de su novio resuena como el eco de la angustia que envuelve al caso: "Te amo para toda mi vida. Tengo la esperanza de volverte a encontrar. Todavía te espero"