“Los therians también se vacunan” la campaña viral del Ministerio de Salud de Neuquén
El Ministerio de Salud de Neuquén lanzó una campaña para reforzar la importancia del calendario de vacunación y terminó en el centro de una fuerte polémica.
El motivo no fue el mensaje sanitario en sí, sino la estrategia elegida: un guiño directo a los llamados therians, personas que se identifican espiritual o emocionalmente con animales no humanos.
La publicación se difundió en Facebook, Instagram y canales institucionales y rápidamente se volvió viral. El afiche principal llevaba una frase que no pasó desapercibida: “¡Los Therians también se vacunan!”.

Una estrategia con tono de redes
“Ahora que todo el mundo está hablando de esto, desde el Ministerio no nos queríamos quedar afuera de lo verdaderamente importante”, decía el texto del posteo, con un tono irónico y adaptado al lenguaje digital.
El mensaje central apuntaba a reforzar la necesidad de completar las dosis obligatorias y gratuitas. “Inmunizarse sigue siendo tendencia”, remarcaba la publicación, invitando a acercarse a hospitales y centros de salud de toda la provincia.
Desde la cartera sanitaria recordaron que las vacunas son gratuitas, no requieren orden médica y se aplican en hospitales públicos y centros de atención primaria. Solo es necesario concurrir con el carnet para verificar las dosis correspondientes según la edad.
Qué son los therians
El fenómeno therian forma parte de una subcultura que existe desde hace años, pero que ganó mayor visibilidad en redes sociales en los últimos tiempos.
Se trata de personas que sienten una conexión profunda con un animal, ya sea a nivel espiritual, psicológico o identitario. Algunos adoptan conductas, expresiones o estéticas vinculadas a ese animal, aunque no implica una transformación literal ni se trata de una categoría médica.
En muchos casos, esta identidad aparece como una forma de exploración personal y pertenencia comunitaria, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
Reacciones divididas
La repercusión fue inmediata y las opiniones quedaron partidas. Hubo usuarios que celebraron la iniciativa por considerarla una forma moderna de llegar a nuevos públicos. Otros la calificaron como una falta de seriedad.
El concejal neuquino Joaquín Eguia fue uno de los más críticos. Señaló que le parecía una “estupidez” y cuestionó el uso de recursos públicos para ese tipo de campañas.
En la misma línea, la pediatra Lucía Paglieri expresó en Instagram que el discurso elegido le resultaba “muy inapropiado” y habló de una falta de consideración frente a problemáticas reales que atraviesan niños y adolescentes.
También hubo cuestionamientos desde dentro del sistema sanitario. Laura Menquinez, trabajadora de Salud Pública, consideró que la campaña fue “muy poco seria”.
Sin embargo, otros defendieron el enfoque. Varios comentarios destacaron que aprovechar una tendencia para promover la vacunación podía resultar efectivo. Algunos usuarios incluso señalaron que, más allá del debate, el mensaje sanitario era claro.

El objetivo sanitario
Más allá de la controversia, el Ministerio mantuvo el foco en el objetivo principal: reforzar la importancia de cumplir con el Calendario Nacional de Vacunación, que incluye dosis obligatorias y gratuitas para todas las etapas de la vida.
En un contexto donde la circulación de información en redes sociales muchas veces desplaza temas centrales, la estrategia buscó insertarse en la conversación digital para instalar un mensaje de prevención.
La discusión quedó abierta. Mientras medio país debatía sobre identidades, signos y tendencias virales, Neuquén logró que se hablara de vacunas. Y ese, al menos desde lo sanitario, era el propósito inicial.